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IFFR 2020 Voices

Mira Fornay • Directora de Cook, F**k, Kill

"No hay lógica en hacer daño a alguien a quien amas"

por 

- Cineuropa ha hablado con la directora eslovaca Mira Fornay, que presenta su tercer largometraje, Cook, F**k, Kill, en el IFFR

Mira Fornay  • Directora de Cook, F**k, Kill
(© Peter Prochazka)

Mira Fornay – que ganó el Premio Hivos Tiger de Róterdam con Mi perro asesino [+lee también:
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– regresa a Holanda y al Festival Internacional de Cine de Róterdam (en la sección Voices) con Cook, F**ck, Kill [+lee también:
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, una absurda toma sobre violencia doméstica, con personajes que se encuentran atrapados en un círculo del cual no parecen poder salir. Por otro lado, están acompañados de un coro griego de un grupo de mujeres que, como era de esperar, ya lo han visto todo.

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Cineuropa: ¿Qué le hizo querer hablar sobre violencia doméstica? Es un tema que a nadie le gusta hablar, lo que supongo que es parte del problema.
Mira Fornay: Mi última película [Mi perro asesino] trataba del neonazismo, por lo que hay algo que me lleva a los extremos. He visto unos cuantos casos de violencia doméstica entre mis amigas: perdí a una de ellas porque su marido era muy controlador. Sentía como que tenía que entender el porqué sigue ocurriendo esto. Hay muchas películas sobre violencia doméstica, pero normalmente desde el punto de vista de las víctimas. Me empecé a interesar en el agresor y quise centrarme en programas familiares y situaciones hipotéticas que provocasen la agresión. Encontré un grupo de terapia que se citaba cada semana, y me dijeron que podía realizar allí mi investigación si participaba, también, como paciente. Descubrí que todo el mundo, en su interior, es agresivo, yo inclusive, y tiene que ver mucho con la confianza en sí mismo. Después de un año y medio, llegué a la conclusión que el mundo de la violencia doméstica no es lógico, está boca abajo y es absurdo. Está muy arraigada en nuestra sociedad y en nosotros, pero no hay lógica en hacer daño a alguien a quien amas.

La narrativa en su película no es lineal. Algunas escenas me recuerdan a Atrapado en el tiempo, en la que los personajes son incapaces de salir.
Me inspiró en mi investigación, que continué con visitas a cárceles y entrevistando a las víctimas. Es posible salir, pero es duro. Tienes que querer cambiar y hacerlo por ti. No ofrezco un gran final feliz; me mantengo realista, pero al final, hay un poco de esperanza al darnos cuenta de que este círculo interminable se puede cambiar.

Esta historia trata más sobre los modelos que aprendemos cuando somos pequeños. Es como “la pescadilla que se muerde la cola”, con la víctima convirtiéndose en el opresor, y demás. Muy a menudo, la gente diría: “Si fuese una mujer/un hombre, sería diferente” o “Si pudiera hacerlo de nuevo.” Pero el verdadero cambio solo puede suceder cuando te centras en cómo ser mejor ahora y cómo no repetir los mismos errores en el futuro. Tratar de arreglar el pasado es una trampa. Eric Berne creó la teoría del análisis transaccional, en el que decía que una persona de seis años aprende lo que ve de sus padres, y luego sigue el reparto de los mejores “actores” para los papeles. Esto está bien, pero solo si es un buen modelo. Mi película no es una crítica de una sociedad donde el hombre sigue dominando a la mujer, trata más la responsabilidad individual de nuestras propias acciones.

En este tema lo mismo encuentras absurdidad que humor negro. Como en la escena en la que el padre le dice al marido de su hija que él “no querría que tratase a su hija como él mismo trató a su propia mujer”.
La única forma de hacer frente a este tema era a través del humor. Cuando escuchaba todas las historias en la terapia, a veces me reía para protegerme. Me di cuenta de que si una pareja cambia, incluso a mejor, la otra muchas veces se va. Existe esta peculiar compatibilidad entre víctimas y agresores – encajan justo como un puzle. Relaciones que no son sanas, carentes de confianza y de aceptación pueden ser como el alcohol o las drogas: muy tóxicas y adictivas. Entiendo que es difícil salir, pero una vez que expones diariamente ese modelo de violencia y manipulación a tus hijos, después es difícil “reiniciar su software”.

Es irónico, puesto que las personas argumentan generalmente que aguantan por el bien de sus hijos. Una frase que también se repite en la película.
Creo que aquellos que dicen eso lo piensan de verdad. Algunos de ellos ya han sufrido mucho, pero necesitan comprender que no tienen que repetir los mismos errores. Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, a excepción de algunos psicópatas, pero a veces intentan ser perfectos en lugar de inspiradores. Como madre, no es necesario ser perfecta. En mi opinión, eso es lo que quieren los agresores: quieren una casa perfectamente limpia, una familia perfecta, un amor perfecto. Y cualquier defecto los conduce a la frustración y violencia.

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(Traducción del inglés por Alba Barberá Hurtado)

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