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ESPAÑA

David y Álex Pastor • Directores de Hogar

"Con las pandemias, la Historia se repite, desgraciadamente"

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- Hoy se estrena en Netflix Hogar, el nuevo thriller de los hermanos David y Álex Pastor, que ya abordaron el asunto de las epidemias en dos films anteriores, Infectados y Los últimos días

David y Álex Pastor • Directores de Hogar
Los hermanos Álex y David Pastor durante el rodaje de Hogar

Gracias a la tecnología, hemos podido charlar –desde Madrid– con David Pastor, que se encuentra en su Barcelona natal, y Álex Pastor, que vive en Estados Unidos, país donde estos cineastas han residido los últimos años, dirigiendo teleseries y películas. Volvieron a España para rodar Hogar [+lee también:
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entrevista: David y Álex Pastor
ficha del filme
]
, film de suspense psicológico que interpretan Javier Gutiérrez, Mario Casas, Ruth Díaz y Bruna Cusí, y que se estrena hoy, 25 de marzo, en todo el mundo a través de Netflix.

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Cineuropa: ¿Hogar ha supuesto vuestro regreso a vuestro hogar?
David Pastor:
Cuando tenemos una idea, nos preguntamos: “¿es para una serie de televisión o para una película?” y “¿es para Estados Unidos o para España?” Porque nos gusta que las historias tengan una sensación fuerte de lugar y que pertenezcan a la realidad de un país; y en este caso queríamos rodarla en Barcelona, porque sabíamos que si la escribíamos en inglés la primera nota que recibiríamos de un ejecutivo americano sería: “Me gusta pero ¿podéis contarla desde el punto de vista de esa pareja joven que se muda a un piso y se ve amenazada por un intruso?“ Hubieran querido el punto de vista tradicional del cine americano, de los amenazados, cuando queríamos contarla desde la óptica de quien amenaza. Y queríamos retratar la realidad española de después de la crisis, con gente que es reemplazada por chavales que hacen el mismo trabajo por cuatro euros.

Es cierto que en thrillers americanos de éxito siempre el punto de vista es del rol bueno, pero en Hogar os ponéis en el lado oscuro. Esto tiene un componente de riesgo: ¿cómo se consigue que un protagonista maligno resulte empático?
Álex Pastor: Ése era el reto y uno de los atractivos de la película: jugar a la empatía que se produce de forma inevitable, en el primer acto de la película, y a partir de ahí ver hasta qué punto podíamos empujar al espectador a seguir empatizando y hasta qué momento iba a retroceder con horror pensando “la persona con la que me estoy identificando está llegando a extremos que me parecen reprobables”. Se trata de darle unas motivaciones comprensibles: que pueda reconocerse en la humillación que sufre el personaje, en la sensación de fracaso y de haberlo perdido todo. Pero... ¿hasta qué punto está dispuesto a llegar para reconquistar todo lo que ha perdido? Ahí está el punto de fascinación: nos sentimos horrorizados pero a la vez atraídos por una persona que es capaz de trasgredir las normas sociales, que estamos tentados de romper y no nos atrevemos.

Habéis asegurado que Hogar trata del deseo y la ambición: quizás fueran dos plagas que ya sufríamos. ¿Es Hogar un cuento moral?
D.P.:
Más bien un cuento amoral, pues es cruel y despiadada en cierto sentido, porque no acudimos a la moraleja: a castigar a los malos y premiar a los buenos. Es más un reflejo del mundo, donde a veces la bondad no es recompensada.

Como en Parásitos, la película triunfadora en los últimos Óscar, en vuestro film la arquitectura tiene una importancia fundamental.
D.P.:
Se titula Hogar y va sobre las aspiraciones de una persona convertidas en espacio físico, como es el pisazo de los protagonistas. Sabíamos que los espacios iban a jugar un papel importante para reflejar el lujo al que el protagonista estaba acostumbrado, después su caída en desgracia y cómo los lugares se vuelven más oscuros y opresivos, pero también jugar con ellos a medida que la historia se va torciendo y vas viendo que las intenciones del protagonista son más oscuras de lo que pensabas. Así, la manera de encuadrar a los personajes se vuelve también más opresiva y asimétrica, para crear esa sensación de amenaza e inestabilidad.

Finalmente, es imposible no recordar que fuisteis profetas con dos películas: Infectados (2009) y Los últimos días [+lee también:
crítica
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entrevista: Àlex y David Pastor
ficha del filme
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(2013). Parece que el dicho “La realidad supera a cualquier ficción“ nos ha alcanzado finalmente...
D.P.:
Eran ficciones hasta cierto punto. Con Infectados nos documentamos sobre lo que había pasado durante la pandemia de 1918: muchas cosas de la película procedían de historias reales, las trajimos al presente y ahora, desgraciadamente, la Historia se repite.

Á.P.: Cuando investigas sobre temas así te das cuenta de que muchos expertos advierten de posibles catástrofes. Por ejemplo, Los Ángeles lleva décadas esperando al terremoto que lo destruya: esto va a pasar algún día, pero no se sabe cuándo y la población sigue actuando como si no fuese a suceder nunca. Lo mismo ocurre con una pandemia: cuando nosotros escribimos Infectados, estábamos en pleno auge de la gripe aviar. No llegó a alcanzar la explosión del COVID-19, pero podría haber sido igual y la gente se lo tomó a cachondeo, porque parecía una exageración aunque los científicos decían que pasaría algún día: ahora lo estamos sufriendo.

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