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TESALÓNICA DOCUMENTALES 2020

Menios Carayannis • Director de The Music of Things

"Un documental te lleva a donde quiere él, no a donde quieras tú"

por 

- Hemos hablado con Menios Carayannis, el director de The Music of Things, que se ha llevado el premio a Mejor Documental Griego en el 22° Festival de Documentales de Tesalónica

Menios Carayannis  • Director de The Music of Things

El documental mudo The Music of Things [+lee también:
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de Menios Carayannis, que se proyectó en la Competición Internacional de Largometrajes del Festival de Documentales de Tesalónica, donde se le galardonó con el premio a Mejor Documental Griego (véase el siguiente artículo), muestra a tres hombres que están entregados por completo a su trabajo y demuestra, una vez más, que las acciones dicen mucho más que las palabras.

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Cineuropa: En el documental, sigues la vida de un músico, de un carpintero y de un fotógrafo. Salvo quizás la primera de todas las profesiones, ya que “la música de las cosas” es claramente el centro del documental, ¿por qué te fijas en el resto de ellas?
Menios Carayannis:
Lo que conecta a estos tres hombres es su pasión por lo que hacen, así como su habilidad de abstraerse en ello, algo que también admiro. Eso es lo que me llamó la atención del fotógrafo y del carpintero: estaban muy centrados en lo que hacían; en realidad, todos ellos actuaban así. Todo esto me permitió descubrir otras conexiones. Conexiones que traspasan las palabras, porque estamos conectados a los sonidos y a todo lo que nos rodea; cosas a las que no solemos prestar atención. Es sencillamente algo que estoy abordando tras lo que hice en mi anterior película [Senseless Me], que trataba sobre la locura, la poesía y todo lo que sobrepasa las palabras.

¿Es por eso por lo que no muestras, por ejemplo, su vida privada? Sencillamente se trata de trabajo y de este acto de creación. ¿Es algo con lo que también te sientes identificado?
La verdad es que sí. Me gusta esta cualidad, a pesar de que a veces se puede malinterpretar. En nuestra sociedad, se supone que siempre debes estar alerta, y estos hombres tienen una visión diferente. Difieren del resto al considerar qué es lo que importa de verdad. El fotógrafo se centra en detalles tan diminutos en su trabajo. Se acerca tanto, ¡y, entonces, toma fotos de la galaxia entera! Es algo mágico que consiga esto. Para él, no hay distancia entre los elementos. Nada está “demasiado cerca” o “demasiado lejos”.

Su manera de ver la vida parece bastante conveniente con la actual pandemia. Nos ha forzado a muchos a “parar y oler las rosas”.
Creo que tienes razón. He hablado con mucha gente acerca de la pandemia y hemos llegado a la conclusión de que una de las partes positivas de la misma ha sido ser capaces de percatarnos de cosas que en nuestro día a día no percibimos por la falta de tiempo. También nos ha mostrado lo conectados que estamos y lo ficticias que son las fronteras y las nacionalidades. Un simple virus puede llegar a todas partes y afectarnos a todos de forma inmediata. Supongo que ha hecho que nos planteemos las cosas de otra forma. Esta manera de ver la vida fue un descubrimiento para mí también. Esa es la gracia de los documentales; pueden sorprender hasta incluso al director. Te lleva a donde quieren, no a donde quieras tú. Lo respeto.

Ser tu propio director de fotografía hace que definitivamente mantengas la mente abierta, pero ¿tuviste que fijar ciertos límites? Hay una escena en la que uno de tus protagonistas se está duchando, y hay una cámara que está al acecho afuera.
Es muy agotador trabajar por tu cuenta, pero puedes ahondar más en las cosas. Dicho esto, mi intención no es tener una “cámara oculta” o mostrar cosas sin que la persona afectada lo sepa. Respeto su privacidad y sus límites; esto es muy importante para mí. Siempre obtengo el consentimiento de todo el mundo y saben exactamente lo que estoy grabando y cuándo lo hago. De hecho, a veces se les ocurren sugerencias. Por ejemplo, fue idea del carpintero trepar por un árbol: le gusta hacer eso y quería hacerlo también en la película. Captó el ambiente del documental y cuáles eran mis intenciones. Incluso la mesa que creó en el documental estuvo sujeta a debate. Me preguntó: “¿Qué opinas? ¿Debería ser más alta o más baja?” [ríe]

La idea de “sobrepasar las palabras”, que parece que te atrae mucho, ¿facilitó la colaboración al no tener ellos que hablar acerca de su trabajo?
Lo plantearía de otra forma: no se trataba de facilitar o de dificultar las cosas; se trataba de poner sobre la mesa algo diferente. Al no hablar, permites que el público pueda ver las cosas con sus propios ojos y que decida dónde quiere centrar su atención. Cuando nadie te dice cómo debes interpretar las cosas, emergen nuevos aspectos. Eso es lo que descubrí con esta película y es lo que quería descubrir. ¿Es posible que no haya diálogos y que la gente siga interesada, especialmente en un documental? Después de todo, se supone que los documentales deben ser informativos. En The Music of Things, existe un tipo de relación diferente con el público. Es más abierta, como si se tratara de un juego. Quería que se sintieran como un niño curioso que intenta descubrir qué hay dentro de un juguete.  

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(Traducción del inglés por Patricia Caravaca Blasco)

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