email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SHEFFIELD DOC FEST 2020

Ben Anthony • Director de Keith Haring: Street Art Boy

"Keith Haring firmaba con imágenes, no con palabras"

por 

- Hemos hablado con Ben Anthony, el director del documental Keith Haring: Street Art Boy, sobre la película y sobre un cierto diseño de papel de pintado para la cocina

Ben Anthony  • Director de Keith Haring: Street Art Boy
(© BAFTA)

En Keith Haring: Street Art Boy [+lee también:
tráiler
entrevista: Ben Anthony
ficha de la película
]
, que se acaba de estrenar en el Sheffield Doc/Fest, Ben Anthony conmemora la vida y las múltiples obras del artista estadounidense Keith Haring, que falleció en 1990, pero que a día de hoy sigue siendo conocido. Hablamos con Anthony para descubrir más detalles.

Cineuropa: En lo que a Haring respecta, por norma general conoces sus obras, pero no necesariamente al artista que hay detrás de ellas. Por lo menos yo no lo conocía hasta que vi tu película.
Ben Anthony: ¡Bien! Si te soy sincero, yo tampoco lo conocía tanto. No obstante, deseaba entender cómo se le ocurrieron todas esas figuras que conformaban su firma. Cuando era un adolescente, formaba parte del panorama cultural. Nunca llegué a ver su arte público, aunque conocía el mural Crack Is Wack y sus obras estaban en las portadas de mis discos o en las camisetas de mis amigos. Fue como un viaje bastante nostálgico en el que reviví una época en la que no paraba de descubrir muchas cosas que me encantan. Me gusta mucho el Nueva York de los 70 y principios de los 80.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Mencionas el término nostalgia, pero algunos aspectos de su historia no podrían ser más actuales, como el miedo de que le acusen de apropiación cultural.
Hace que te plantees si él hubiera podido hacer este tipo de obras en la actualidad. ¿Intentaba ser algo que no era? ¿Se basó en ideas ajenas sin reconocer el trabajo de sus respectivos creadores? Concretamente en Australia tuvo problemas, y algunos se preguntaban: “¿De qué va este hombre blanco estadounidense al pintar arte aborigen?” Creo que era sorprendentemente inocente y no se percataba de muchas cosas. Cuando se sentía identificado con algo, pensaba que tenía derecho a formar parte de ello. Le preocupaba mucho la injusticia social. Un ejemplo de ello es que hizo miles de posters para la concentración contra las armas nucleares y los repartió. No fue una pose calculada para generar publicidad. Seguía a su corazón, y eso hizo que aquel chaval de Pensilvania pasara el rato en el mundillo del hip hop o de los grafiteros. Bastaba con una mirada para darse cuenta de que no era capaz de plagiar algo con picardía.

En la película, alguien menciona que él en realidad trató de ser respetuoso y de pintar en diferentes lugares. ¿Estás de acuerdo con eso?
Por aquel entonces, se producían batallas de grafiti. Se tachaban las firmas los unos a los otros o pintaban sobre ellas, y él llevó mucho cuidado para no verse involucrado en ello. Que él hiciera algo parecido a los demás grafiteros, pero lo suficientemente diferente para no parecer que reclamaba formar parte de su entorno, fue el motivo por el que fue aceptado por ellos, por no hablar de que artistas como Fred Brathwaite, Lee Quiñones o Futura se convirtieron en sus amigos. Además, él “firmaba” con figuras, no con palabras.

Ahora, los artistas colaboran, por ejemplo, con Louis Vuitton, pero, incluso, por aquel entonces, a él no le asustaba la propaganda. ¿Por qué? ¿Acaso es debido a que él trabajaba, de todos modos, fuera de las galerías?
Tenía sentimientos encontrados respecto a ello. Deseaba la aprobación de la opinión pública, pero también anhelaba estima. Le molestaba que las galerías lo subestimaran. No obstante, lo que más le importaba era democratizar sus obras, debido al tipo de persona que era; quería formar parte de la vida de la gente al estar presente en sus camisetas y almohadas. Asimismo, hay muchas imágenes de él charlando con los transeúntes. Le gustaba la conexión que establecía con ellos y lo veía como una forma de propagar amor.

Cuando la gente habla de alguien que ha fallecido, suele ser demasiado respetuosa. No obstante, ¡en la película también se menciona su “papel pintado de penes” para la cocina!
No voy a fingir que fue complicado; sus amigos se morían de ganas por contarme lo del “papel pintado de penes”, las drogas que consumían y lo “promiscuos” que eran. Tienes razón; cuando alguien fallece, se suele creer que es una falta de respeto abordar los temas triviales. Sin embargo, para ellos fue una oportunidad de añorar una época en la que no les importaba el mundo. Cuando llegó el SIDA, todo cambió. Keith, también anhelaba aquellos tiempos, incluso cuando estaba pintando el mural de su baño [“Once Upon a Time”, que lo terminó apenas unos meses antes de morir a causa del SIDA]. Es un homenaje a la época en la que ser homosexual en Nueva York implicaba que te marginaran. Nunca se le percibió como un artista de peso, de los que hacen que la gente se pare frente a sus gigantescos cuadros acariciándose la barbilla. Sus amigos sabían que lo suyo era expresar mensajes directos y reflejar la alegría de vivir, y mucho de ello implicaba ser inocente.  

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés por Patricia Caravaca Blasco)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también

Privacy Policy