email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

Polonia

Maciej Barczewski • Director de The Champion

“Para sus compañeros de prisión, era un símbolo de esperanza que representaba la victoria sobre el terror nazi”

por 

- Cineuropa ha charlado con Maciej Barczewski, cuya ópera prima The Champion ha tenido su estreno en la competición principal del Festival de Cine Polaco de Gdynia

Maciej Barczewski  • Director de The Champion
(© Robert Pałka)

The Champion [+lee también:
entrevista: Maciej Barczewski
ficha del filme
]
, el primer largometraje del director polaco Maciej Barczewski, se basa en la vida real de Tadeusz ‘Teddy’ Pietrzykowski, un boxeador de peso gallo que libró sus batallas más importantes en los campos de concentración 

Cineuropa: Hay muchas películas que retratan el Holocausto. ¿No te preocupaba no tener nada nuevo que añadir al tema desde el punto de vista artístico? 
Maciej Barczewski: Era consciente de que me enfrentaba a temas que suelen estar asociados a La lista de Schindler, de Steven Spielberg; El pianista, de Roman Polański; o El Hijo de Saúl [+lee también:
crítica
tráiler
Q&A: László Nemes
entrevista: László Rajk
ficha del filme
]
, de Laszlo Nemes. Al mismo tiempo, sabía que no debía repetir las claves o la estilística de otras películas del Holocausto, pero intento contar esta historia a mi manera, a través de mis ojos, de una manera accesible al público contemporáneo. Creía que podía añadir algo nuevo a ese canon. En concreto, me fascinaba el contraste entre el campo como fábrica de muerte y lugar donde se practican los deportes como expresión de la vida y de esperanza en la victoria. 

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

¿Cómo conociste a Tadeusz ‘Teddy’ Pietrzykowski? Era famoso en la Varsovia de los años 30, pero después de la Segunda Guerra Mundial desapareció de la vida pública, por así decirlo. 
Tadeusz Borowski, el escritor polaco en cuyas historias se basó Andrzej Wajda para Landscape after the Battle, escribió en una de sus novelas: “Todavía queda el recuerdo del número 77, que solía golpear a los alemanes como quería, vengándose en el ring por lo que otros padecían en el campo”. Esa frase me interesó tanto que empecé a investigar el destino de los primeros prisioneros transportados al campo de concentración de Auschwitz, y en particular del número 77, Tadeusz ‘Teddy’ Pietrzykowski. Me interesaba el hecho de que, para sus compañeros de prisión, él era un símbolo de victoria y esperanza ante el terror nazi. Al mismo tiempo, en la actualidad, es un hombre muy poco conocido, aunque debido al lugar y a las circunstancias en las que tuvo que pelear, sus luchas adquirieron un tono casi mítico. Para sus contemporáneos, era una especie de superhéroe. 

¿Cómo fue el proceso de investigación? Supongo que no habrá mucha información o material visual sobre esos primeros días en el campo de exterminio. 
Sobrevivieron pocas fotografías del primer traslado a Auschwitz, y sólo una de ellas muestra la llegada de los prisioneros al campo. Recopilando información, llegué a las fuentes: testimonios de antiguos prisioneros recogidos en los archivos del Museo de Auschwitz, así como algunas notas y recuerdos de Tadeusz Pietrzykowski facilitados por su hija. Ella nos ayudó con historias de su padre, que nos permitieron retratar mejor su personalidad en la pantalla.  

El actor principal es Piotr Głowacki. Es muy talentoso y versátil, pero los directores suelen tenerlo en cuenta para comedias. ¿Por qué lo elegiste para tu película? 
La fuerza de Teddy Pietrzykowski no reside en sus músculos, sino en su técnica y en su fortaleza. Sabía que para construir un personaje persuasivo necesitaba un actor que, a primera vista, fuese lo opuesto al arquetipo del boxeador. Alguien que parezca discreto e inofensivo, pero en cuyos ojos se pueda ver dos puños cerrados. Al mismo tiempo, tenía que ser un actor que, para el papel de un prisionero de Auschwitz, fuese capaz de someterse a un cambio físico radical, y también dominar la técnica del boxeo hasta el punto de pelear sin cortes y sin la participación de un doble. Piotr fue mi primera y única elección, y cumplió con creces mis expectativas. Estoy convencido de que, en muchos años, no ha habido un papel en el cine polaco que requiriese un compromiso físico y artístico tan grande por parte de un actor.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Lee también

Privacy Policy