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CANNES 2021 Semana de la Crítica

Laura Samani • Directora de Piccolo corpo

"Ahora la película ya no es mía, pertenece a los demás, y me produce mucha curiosidad saber lo que el espectador siente al verla"

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- CANNES 2021: La directora italiana presenta su primer largometraje, una cinta dramática sobre una mujer que da a luz a un bebé sin vida, en la Semana de la Crítica

Laura Samani  • Directora de Piccolo corpo

En la presente edición de la Semana de la Crítica de Cannes, la directora italiana Laura Samani presenta Piccolo corpo [+lee también:
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entrevista: Laura Samani
ficha de la película
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, un drama sobre una mujer cuya hija muere en el parto. La doctrina religiosa de principios del siglo XX afirmaba que el alma de los niños no bautizados permanecía para siempre en el limbo, por lo que la madre buscará un milagro para salvar a la niña. Hablamos con la directora sobre la ambientación histórica y las condiciones de grabación.  

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Cineuropa: ¿Por qué era importante para ti ambientar la historia en esta época?
Laura Samani: Este tipo de milagros empezaron a aparecer en la época de la Contrarreforma, en la segunda mitad del siglo XVI. Pero quería trasladar la historia a una época más cercana a nosotros. Para mí, era importante ambientarla a principios del siglo XX y antes de la Primera Guerra Mundial porque era una época en que la magia prevalecía sobre la ciencia. Después, ya no era posible, al menos no en la misma medida. También era una época donde tenías que enfrentarte sola a esa carga emocional. El único mecanismo de apoyo era la religión. Y en este caso se niega a ayudar.

¿Por qué era importante usar una cámara de mano?
Esta vez era necesario. Yo quería recrear el viaje que la protagonista, Agata, emprende en la película. Quería que la cámara se moviera con ella y sintiera con ella la naturaleza, los bosques y la nieve, algo que ella experimenta por primera vez. La historia y la localización dictaban esta forma. No es una estética que yo quería seguir como doctrina. Por supuesto, éramos más ágiles y flexibles con este tipo de cámara.  

Es una época donde hay mucha superstición y creencias en el poder de la naturaleza. ¿Qué piensas de eso?
Tengo mis pequeños rituales y creo que, si tienes un deseo ferviente, a veces puedes hacer que se cumpla. Creo en recuperar la propia energía porque, por ejemplo, si yo, como directora, estoy enfadada o cansada durante el rodaje, eso tiene un impacto en los demás.

Describes una sociedad que tiene un carácter y un enfoque muy pragmáticos, y que deja muy poco espacio a la emoción.
También somos muy pragmáticos en la actualidad. Tenemos horarios repletos y sabemos cómo tener éxito en nuestro trabajo. Quizás hay más espacio para la emotividad, pero creo que nuestras emociones no se pueden expresar de una forma auténtica o relajada. Me gustaba el hecho de que las dos protagonistas de la película no tuvieran educación emocional y no supieran enfrentar lo que sienten por dentro. Creo que se parecen mucho a nosotros. No nos enseñan a hablar de nuestras emociones o a darles un nombre. En cuanto a las protagonistas, creo que es importante intentar crear un espacio donde sea posible reconocer y aceptar a otros que se sienten igual. Por eso, creo que hay muchas similitudes entre la época en que transcurre la película y nuestra sociedad actual.  

¿Cómo fue grabar en el campo?
Grabamos de forma cronológica y, además, hicimos el mismo viaje que las protagonistas. Casi todo sucede en el exterior y eso nos hizo depender del clima. La lluvia y la nieve que aparecen en la película son reales.  

¿Cómo encontraste a las dos actrices principales?
Vi a unas 100 chicas y, cuando apareció Celeste Cescutti, supe que era ella. En realidad, hizo que me replanteara el personaje que tenía en mente porque al principio había imaginado a Agata como una persona frágil, pequeña y nerviosa, pero Celeste es alta, tímida y fuerte. Esas cualidades se ajustaban más al papel. Para el papel de Lince, conocí a Ondina Quadri a través de un amigo y me pareció perfecta.  

Para ti, ¿cuál es el principal mensaje de la película?
Que una persona no puede alcanzar la libertad por sí sola. Los demás también necesitan ser libres. Y la libertad es un viaje, un proceso. Para empezar, yo quería que la película fuera un espacio donde el espectador y yo pudiésemos compartir nuestras dudas. Es un pretexto para hablar de algunas cosas, como la soledad o el miedo. Ahora la película ya no es mía, pertenece a los demás, y me produce mucha curiosidad saber lo que el espectador siente al verla.

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(Traducción del inglés)

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