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SAN SEBASTIÁN 2021 Competición

Alina Grigore • Directora de Blue Moon

"Soy la única chica en mi pueblo que fue capaz de estudiar"

por 

- La directora ha hablado con Cineuropa de familias disfuncionales y del hecho de volver a su pueblo después de haber estudiado

Alina Grigore • Directora de Blue Moon
(© SSIFF/Álex Abril)

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, que acaba de proyectarse en competición en el Festival de Cine de San Sebastián, cuenta la historia de una familia disfuncional que regenta un hotel en una zona montañosa de Rumanía. Como si las excentricidades de su familia no fuesen suficientes para deprimirla, Irina se despierta un día y se da cuenta de que alguien se acostó con ella la noche anterior pero no recuerda si el encuentro con el actor casado fue consentido o no. Su relación se desarrolla de forma sorprendente. Hablamos con la directora Alina Grigore.

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Cineuropa: ¿Qué te llevó a hacer una película sobre una chica que vuelve a su pueblo para enfrentarse a su familia disfuncional?
Alina Grigore: En primer lugar, mi infancia. Creo que fui la única chica de mi pueblo que pudo seguir estudiando. Algunas de las niñas ni siquiera pudieron ir al instituto. Quince años después, volví al pueblo y pensé que la situación había cambiado, que las cosas habían cambiado. Me sorprendió mucho descubrir que, en 2021, ocurre lo mismo. Y eso fue importante para mí.  

La película tiene un ritmo único. ¿De dónde viene?
Hablé con un par de chicas del pueblo. Me di cuenta de que cuando me contaban historias, no había un argumento exacto. Era una historia de emociones. Mientras escuchaba, sentí un argumento de sentimientos. Me pregunté quién veía la película, y para mí era importante que fuese una película de emociones. Todavía no sé si el argumento es exacto, pero espero que sea visible el argumento de una víctima que se convierte en agresora.  

Dices que la víctima se convierte en agresora, pero, ¿no es la única forma de que la escuchen?
Sí. En Rumanía, mi marido y yo estamos obsesionados con la forma en que la mente funciona en el escenario. Por eso me gusta tanto Chéjov. Antes era actriz y desarrollamos un método para trabajar juntos en el personaje. Animé a los actores a encontrar recuerdos comunes, comprender el mecanismo de los recuerdos y hacer ese trabajo juntos. Trabajamos durante dos años. Quería darles espacio a los actores para crear juntos y encontrar una solución en una toma, algo que normalmente baja el ritmo, y queríamos evitarlo.   

¿Crees que la sociedad obliga al personaje a actuar de una forma que algunas personas consideran loca?
Creo que, en la actualidad, todos deberíamos saber que estamos locos. No creo que tenga que ver con las sociedades, sino con las comunidades pequeñas. Lo que crea el problema es la idea de formar parte de un grupo social, la presión por formar parte de un grupo. Como sociedad, somos incapaces de conectar y de ser honestos. Nuestros principios y nuestra moral, sean los que sean, nos están destrozando.

¿Cómo es hacer una película donde hay un viaje emocional en lugar de lógico?
Yo era muy consciente de que tendríamos que luchar por conseguirlo. Seguimos diciendo que es un viaje psicológico. Mientras escuchaba a las chicas contarme historias en el pueblo, nada estaba conectado. Intentamos reflejar su expresión interior a través del trabajo de cámara, usando la profundidad de campo y el difuminado.

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(Traducción del inglés)

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