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TRIBECA 2024

Vinko Tomičić Salinas • Director de El ladrón de perros

"Esta ciudad es el único lugar en el que siento que el tiempo no avanza"

por 

- El director y guionista chileno habla sobre las partes más importantes de la preproducción de su nueva película y sobre por qué su ambientación en La Paz es tan especial

Vinko Tomičić Salinas • Director de El ladrón de perros

La ópera prima en solitario de Vinko Tomičić Salinas, El ladrón de perros [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Vinko Tomičić Salinas
ficha de la película
]
, acaba de estrenarse en el Festival de Tribeca, como parte de la competición internacional de narrativa. Hemos entrevistado al director para conocer más detalles sobre su nueva película.

Cineuropa: El ladrón de perros presenta muchas relaciones complejas, como la que existe entre el protagonista, Martín, y su figura paterna, el señor Novoa, pero también entre Novoa y su perro Astor, así como entre Martín y Astor. ¿Cómo concebiste los vínculos entre las distintas relaciones?
Vinko Tomičić Salinas:
Primero pensé en el vínculo entre Martín y el perro; ese fue el detonante creativo. Me llevó a muchas cosas que me hicieron disfrutar del proceso creativo. Es más común ver historias con una relación paternofilial. Sin embargo, cuando el perro entró en escena, el reto fue construir dos relaciones diferentes para él y entender cómo ambas se retroalimentan, construyendo algo más interesante y complejo. La esencia de la película es la necesidad o el deseo de Martín de encontrar el amor y de ser amado. El reto para mí como guionista, y luego como director, era encontrar la forma de resolver esto. Martín encuentra algo de amor en el perro, pero también en la relación con su padre. Sin embargo, en un momento dado, tiene que decidir qué hacer cuando recibe amor de ambos lados, porque esto genera una situación conflictiva.

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Por un lado, La Paz es claramente muy urbana y transitada; por otro, ofrece oportunidades para vivir momentos personales y secretos que se esconden en distintos rincones.
Creo que la película no habría sido posible en ningún otro sitio. No sería posible sin La Paz. En mi experiencia, esta ciudad es el único lugar en el que siento que el tiempo no avanza. Creo que es muy difícil encontrar otro lugar en el mundo con esta característica. Con la homogeneización y la globalización, todas las ciudades son más o menos iguales. Por ejemplo, si damos un paseo por el centro de Santiago de Chile, veremos que tiene mucho en común con ciudades como Ámsterdam o Nueva York. Por otra parte, La Paz tiene una personalidad única. En algunos sitios de América Latina, pero concretamente en La Paz, ciertos oficios como la sastrería o los limpiabotas siguen vivos. Se trata de algo único, porque en la mayoría de las ciudades estos oficios están desapareciendo y los empleos se están industrializando.

La música juega un papel fundamental en la película, desde la música diegética del grupo de Martín hasta la banda sonora, que emplea muchos sonidos ambientales.
Fue mi primera experiencia trabajando en una película con una banda sonora original y un compositor. Este proceso fue el último paso en el flujo de trabajo. Durante mi proceso creativo, desde la escritura del guion hasta el rodaje y el montaje, siempre pensaba en montar la película solo con el sonido directo, componiendo el diseño sonoro con los sonidos ambientales y urbanos. Por eso, cuando trabajé con Wissam Hojeij, el compositor, intentamos crear una música que no resultara invasiva. También trabajamos con la trompeta porque Martín toca ese instrumento en la historia, pero también porque hace referencia al viento, que también era algo importante para mí.

¿Cómo evolucionó la película o la historia a lo largo de todo el proceso? La película pasó por varios talleres de desarrollo.
En primer lugar, el proceso de desarrollo fue demasiado largo. La escritura llevó mucho tiempo y el proyecto pasó por muchas fases. El guion tuvo muchas versiones, pero siempre mantuvo la esencia de la historia. Con todo, creo que la parte más importante del proceso fue el tiempo que pasé en La Paz con Franklin Aro, el actor protagonista, porque cuanto más tiempo pasaba con él, más cosas importantes aparecían en la última versión de la historia. La banda y la escuela, todo este universo que ahora está en la película, apareció durante el tiempo que pasé con Franklin.

Otro aspecto muy relevante que surgió de pasar tiempo juntos fue el tema del acoso. En los días previos al rodaje, fuimos a varios lugares para ensayar partes de la película, y pude ver y sentir la discriminación junto a él. Por ejemplo, fuimos a un billar a ensayar una escena y nos echaron porque iba vestido de limpiabotas. Ese fue un momento muy importante y traumático. Hablé con Franklin y le dije que teníamos que procesar lo ocurrido y los sentimientos que habían surgido. Teníamos el reto de hacerlo en la película. Creo que otro de los grandes logros fue incluir esta parte sobre el acoso y cómo fue capaz de superar lo sucedido. Digo esto porque, por supuesto, La Cinéfondation y el Venice Biennale College fueron experiencias increíbles en las que aprendimos mucho y el guion progresó enormemente. Aun así, lo más importante y donde más avancé fue durante el tiempo que pasé con Franklin.

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(Traducción del inglés)

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