Kei Ishikawa • Director de A Pale View of Hills
"Justo cuando íbamos a acercarnos al señor Ishiguro, se lleva el Premio Nobel de Literatura"
por Jan Lumholdt
- CANNES 2025: El director japonés habla sobre el proceso de adaptación de la primera novela de Kazuo Ishiguro, cuyo resultado ha contado con la calurosa aprobación del autor

Seleccionada en el programa Un Certain Regard de la 78.ª edición del Festival de Cannes, A Pale View of Hills [+lee también:
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ficha de la película] lleva al espectador de un lado a otro entre el Japón de principios de los años cincuenta (concretamente, la ciudad de Nagasaki, pocos años después de la bomba atómica y en plena Guerra de Corea) y el Reino Unido de principios de los años ochenta. La protagonista es Etsuko, nacida en Nagasaki, que más tarde se traslada a Inglaterra para empezar una nueva vida, en la que tendrá dos hijas. El director japonés Kei Ishikawa ha adaptado la historia a partir de la primera novela del Premio Nobel Kazuo Ishiguro, aparentemente con la cálida aprobación del autor.
Cineuropa: Cuando Kazuo Ishiguro subió al escenario en el estreno, dijo unas palabras sobre su “primer mal libro, que ahora se ha convertido en una película muy buena”. ¿Cuánta verdad crees que hay en esa afirmación?
Kei Ishikawa: ¡Estaba bromeando! Y eso es precisamente lo que me gusta de él: su sentido del humor y su desenfado. Al mismo tiempo, se trata de su primera novela, y trabajamos mucho la documentación, además de cambiar algunas cosas, como compactar un poco la línea temporal. La mayor diferencia es que el libro puede leerse como la confesión de Etsuko desde los años cincuenta. En la película, sitúo más en el centro a su hija, Niki, en el episodio ambientado en los años ochenta (mucho más cercano al espectador de hoy) y, a partir de ahí, arrojamos luz sobre la historia de Etsuko. Como adaptación cinematográfica, no creo que fuera una decisión equivocada.
¿Puedes hablarnos de tu conexión con Kazuo Ishiguro? ¿Qué te llevó a querer adaptar esta novela?
Quería adaptarla porque no trata solo de la Nagasaki de principios de los cincuenta, después de la bomba, sino que aborda cuestiones mucho más contemporáneas, como la inmigración, el feminismo y los derechos de las mujeres. Eso me animó, y quise poner el foco en esos temas para que la película conectara fácilmente con un público contemporáneo. Empecé a pensar en adaptar el libro en 2017, pero justo cuando íbamos a acercarnos al señor Ishiguro, ¡se lleva el Premio Nobel de Literatura! Mi primera reacción fue: “No, no, no. Esto va a ser muy complicado, por no hablar del precio que tendremos que pagar por los derechos”. No fue precisamente fácil, pero sí mucho menos difícil de lo que esperaba. Hicimos un tratamiento y se lo enviamos; respondió de inmediato: “Vale, me gusta vuestro enfoque. Podemos vernos”. Cuando vio la película, reaccionó positivamente y le gustó mucho.
Hasta ahora, la adaptación más famosa de Ishiguro ha sido la versión cinematográfica de 1993 de James Ivory de Lo que queda del día. En A Pale View of Hills, conocemos al suegro de Etsuko, un hombre mayor, más reaccionario, que defiende la guerra y el papel de Japón en ella. Hay un paralelismo con la mansión en la que sirve el mayordomo en Lo que queda del día, con sus inclinaciones nazis en la Inglaterra de los años treinta.
Absolutamente. Y el señor Ishiguro me dijo que le gustaba y quería desarrollar más a ese personaje, que acabó convirtiéndose en el mayordomo de Lo que queda del día. Así que, en realidad, explica muchas cosas. Pensé bastante en Anthony Hopkins cuando escribía este personaje.
¿Qué otras películas han inspirado tu trabajo? Consigue parecer japonesa, “occidental” y también bastante “clásica”.
Para la estructura pensé en Las horas, con distintas mujeres en distintos momentos temporales dentro de una misma historia. También hablamos de Carol [+lee también:
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ficha de la película], la adaptación de Patricia Highsmith que realizó el mismo productor británico con el que he trabajado en esta película, porque queríamos mujeres vibrantes luciendo ropa hermosa. No queríamos mostrar a esas típicas mujeres japonesas de la posguerra, cabizbajas, caminando detrás de sus maridos. No es del todo cierto: si pienso en mi propia abuela, era una mujer muy poderosa. Seguramente había cierta represión, pero aquellas mujeres no eran débiles. En cuanto a las relaciones, también me recuerda al cine de Ozu, pero con una mirada moderna.
Nagasaki, ciudad natal de Kazuo Ishiguro, es otro personaje principal de la película. ¿Cómo ves este lugar? ¿Tienes una relación personal con él?
No tengo una relación personal. De hecho, yo soy de Nagoya, una zona muy distinta. Nagasaki mezcla realmente distintas culturas. La presencia estadounidense durante la guerra de Corea trajo la música jazz, que se popularizó mucho en la zona. Hay barrios chinos que han influido en la ciudad, y también existe una influencia portuguesa por los barcos mercantes que llegaban al puerto. De hecho, por momentos Nagasaki se parece un poco a Lisboa.
(Traducción del inglés)
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