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FUTURE FRAMES 2025

Nausica Serra • Directora de Dissecció d'una incoherència en crisi

"Aunque los adultos recubramos nuestros conflictos de sofisticación e intelectualidad, su raíz principal sigue siendo la misma"

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- La directora catalana habla sobre su logrado cortometraje, una sutil exploración del choque entre el "ello" y el "yo", poco antes de su proyección en los Future Frames de la EFP

Nausica Serra • Directora de Dissecció d'una incoherència en crisi

En una autocaravana, dos adultos hablan de historia. Fuera, dos hermanas pequeñas discuten por un avión de papel. Los comportamientos que exhiben tanto niñas como adultos son más parecidos de lo que cabría pensar en un principio. En el cortometraje Dissection of an Incoherence in Crisis, que está a punto de tener su estreno mundial como parte del programa Future Frames de EFP en la 59.ª edición del Festival de Karlovy Vary, la directora española Nausica Serra se adentra con sutileza en el conflicto entre el ello y el yo, y en cómo los comportamientos de los adultos terminan transmitiéndose con facilidad a los niños.

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Serra estudió cine en la ESCAC y actualmente cursa un máster en dirección, mientras realiza formaciones complementarias en dirección de actores, trabajo con actores no profesionales y con niños, así como en coordinación de intimidad.

Cineuropa: Se trata de una película construida de forma muy cuidadosa, en la que el comportamiento de las niñas refleja el de los adultos.
Nausica Serra: La película nace del interés por mostrar un comportamiento humano que me cautiva: la incapacidad de aceptar los propios errores y que el otro tenga razón. Es decir, ¿por qué nos cuesta tanto admitir que a veces otros saben más que nosotros, o tienen razón, o son sencillamente mejores? Esta envidia instintiva o negación de la propia inferioridad se observa de forma muy evidente y esquemática entre los niños. Sin embargo, algo que también me fascinaba era la idea de que, aunque los adultos encubramos nuestros conflictos con una capa de sofisticación e intelectualidad, la raíz instintiva, animal y primigenia de esos conflictos es la misma.

Háblanos de cómo encontraste al reparto adecuado. Es un grupo más bien reducido, pero la química es crucial para que la película funcione. ¿Cómo te planteaste encontrar a las personas idóneas?
La elección del reparto fue fundamental para la película. Fue un proceso muy largo y complicado, ya que queríamos priorizar que los vínculos entre los personajes también fueran reales, con el fin de reducir al mínimo la idea de representación y dar paso a una cierta mímesis entre realidad y ficción. Sobre todo, queríamos que Artur y Laura fueran pareja en la vida real, y que Aran y Laia fueran hermanas de verdad. También teníamos claro que queríamos que las niñas no fueran actrices. Finalmente, tras mucha investigación y un largo proceso de casting, encontramos a las personas perfectas para los papeles, con esos vínculos naturales.

¿Hasta qué punto era importante para ti no tomar partido de forma evidente en la película?
Para mí era muy importante trabajar siempre desde la sutileza. Tanto en el proceso de escritura del guion como a la hora de dirigir a los actores, quería mantenerme lo más alejada posible de lo obvio. Transitar esa delgada línea entre poder comprender el conflicto sin resultar demasiado evidente fue uno de los mayores retos del proyecto. Romper las etiquetas morales del bien y del mal también fue un objetivo fundamental en la construcción de los personajes. La complejidad y las contradicciones de todos y cada uno de ellos, que diluyen esa frontera representativa de la maldad, es uno de los elementos que nos ayudan a ver la actitud de Artur y Aran como patética e incoherente y, al mismo tiempo, a sentirnos representados y reflejados en situaciones en las que todos hemos actuado de manera muy similar.

¿En qué proyectos estás trabajando ahora?
Actualmente trabajo en un cortometraje cuya premisa principal es explorar el límite entre el concepto de autocuidado y el de egocentrismo. En un momento en que parece que el amor propio es prioritario y que la psicología contemporánea promueve centrarse en uno mismo, quiero explorar qué ocurre si todos actuamos bajo esas premisas, si nuestro terapeuta nos dice a todos: “Tienes que priorizarte”. El falso altruismo y el egocentrismo disfrazados tras discursos de amor propio, como base fundamental de esta nueva hipocresía o incoherencia, constituyen la premisa que me gustaría explorar.

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(Traducción del inglés)

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