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LOCARNO 2025 Competición

Janicke Askevold • Directora de Solomamma

"Para todos los miembros del equipo era muy importante respetar a las mujeres que toman esta decisión y que inspiraron esta película"

por 

- La directora noruega habla de las mujeres en las que basa su largometraje y también de su actriz principal

Janicke Askevold • Directora de Solomamma
(© Luca Chiandoni/Locarno Film Festival)

Nos hemos sentado a hablar con la directora noruega afincada en Francia Janicke Askevold, que ha presentado Solomamma [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Janicke Askevold
entrevista: Janicke Askevold
ficha de la película
]
en la competición oficial del Festival de Locarno. La película traza el retrato de Edith, una madre soltera que, al mismo tiempo, se ve obligada a defender su elección de vida.

Cineuropa: Tu película nunca cuestiona la decisión que ha tomado Edith. Sin embargo, parece haber cierta necesidad de normalizar esta forma de maternidad que se sitúa fuera del modelo patriarcal. ¿Podrías contarnos algo más sobre esto?
Janicke Askevold: Fue intencionado; decidimos ir más allá de la cuestión de si es bueno o no tener un hijo de esta manera. Hablé con muchas madres solteras en Noruega, que quieren que sus hijos sean vistos como algo normal. Es algo que realmente les preocupa. Creo que los criterios sobre lo que es “normal” van cambiando con el tiempo. Si ves películas de los años 70, como Kramer contra Kramer, por ejemplo, te das cuenta de hasta qué punto ha evolucionado el debate sobre los hijos de padres divorciados. Hoy en día tendemos a cuestionar mucho más el concepto de familia, y eso es lo que me interesa explorar.

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Es un tema que siempre genera debate, sobre todo en países donde concebir un hijo mediante donante sigue siendo ilegal.
Creo que en esos países donde todavía es ilegal, los espectadores pueden ver la película de forma distinta a como la verían en los países nórdicos, donde las posturas son mucho más progresistas en estos temas. En cuanto al debate sobre los supuestos “peligros” de crecer sin padre, por ejemplo, numerosos estudios han demostrado que los niños criados exclusivamente por mujeres no carecen de nada. En el caso de Edith, la protagonista de mi película, al principio quería hacer justo lo contrario de lo que hizo su madre, que nunca habló con ella sobre su padre. Pero Edith también se da cuenta de que está en la misma situación, ya que está criando a su hijo completamente sola. En cualquier caso, creo que legalizar la posibilidad de tener hijos en solitario es fundamental, porque si no es legal, las mujeres simplemente irán a buscar un donante a otro país. Quería transmitir el mensaje de que esta es una forma normal de concebir un hijo y que puede ser igual de feliz que cualquier otro.

¿Cómo abordaste la creación de la película? ¿Conocías bien el tema? ¿Tienes amigas que hayan tomado esta decisión?
Además de la gente que conozco personalmente, pasé mucho tiempo investigando, hablando con mujeres que habían tomado esta decisión en distintas ciudades de Noruega. También hablé con médicos y psicólogos para entender mejor el tema. Todo lo que ocurre en la película está basado en la realidad. Me fascinan estas mujeres que crean comunidades con otras madres solteras, ya sea en internet o en la vida real, donde se apoyan mutuamente, se dan consejos e incluso deciden compartir el mismo donante, como en mi película, para que sus hijos tengan la oportunidad de crecer juntos. Me parece algo muy interesante y fascinante. Es todo un mundo nuevo que descubrí al hacer la película. Todo el equipo se implicó en la investigación sobre el universo de las madres solteras. Era muy importante para nosotros respetar a las mujeres que toman esta decisión y que inspiraron la película.

El tema que aborda la película es complejo y delicado, pero siempre está tratado con desenfado y cierto tono lúdico. ¿De dónde surge ese tono, quizá menos habitual en el cine escandinavo?
Por mi parte, soy noruega pero vivo en Francia, y creo que esas dos culturas han influido en mi película. Cuando pensé en el personaje de Edith, no quería que fuera heroica; tenía que ser compleja, con cualidades y defectos. Tiene dudas, aunque quiere mostrarse muy fuerte e independiente. Es periodista, una profesión que siempre me ha fascinado: implica responsabilidad, pero también curiosidad, algo fundamental en cualquier investigación.

La forma en que Edith se relaciona con el donante también es muy interesante, porque nunca recurre al coqueteo. ¿Estás de acuerdo?
Exactamente. Me alegra mucho oír eso, porque es un aspecto muy importante para mí. Mi actriz protagonista, Lisa Loven Kongsli, tiene esa cualidad. Es increíblemente bella, pero nunca utiliza su atractivo para conseguir nada; es una persona muy directa. Por eso, la relación que establece con el donante en la película resulta mucho más interesante. Para mí era esencial que hubiera química entre los dos actores, Lisa Loven Kongsli y Herbert Nordrum, y que el público se lo creyera.

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(Traducción del francés)

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