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LOCARNO 2025 Competición

Ivana Mladenović • Directora de Sorella di Clausura

"No es solo realidad o solo ficción; es ese lugar en el medio en el que se unen los dos para crear algo que no puede separarse"

por 

- La directora serborrumana habla sobre su cuarto largometraje, que sigue a una joven muy consciente de sí misma en su búsqueda de felicidad durante una crisis

Ivana Mladenović • Directora de Sorella di Clausura
(© Locarno Film Festival/Ti-Press)

Después de estudiar Derecho en Belgrado, Ivana Mladenović se trasladó a Rumanía, donde obtuvo una licenciatura y un máster en Dirección Cinematográfica en la Escuela Nacional de Cine y Teatro de Bucarest. Sus largometrajes se han estrenado o han recibido premios en festivales como Tribeca, Toronto, San Sebastián, Locarno y Sarajevo. El más reciente, Sorella di Clausura, adaptación de las memorias de Liliana Pelici, se ha estrenado en la competición oficial del Festival de Locarno.

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Cineuropa: Tu anterior película, Ivana the Terrible, era bastante autobiográfica —o autoficcional—. ¿Esta también está basada en hechos reales, a pesar del rótulo inicial que afirma que no está basada en acontecimientos reales? Más adelante, también dices que los personajes están inspirados en personas reales.
Ivana Mladenović: Sorella di Clausura está basada en el manuscrito autobiográfico de Liliana Pelici, pero ninguna película puede representar la verdad completa. Ese rótulo inicial es una especie de guiño preventivo: sí, parte de personas y hechos reales, pero convertir la vida en cine inevitablemente la deforma y la moldea. El montaje, por cualquier motivo —privacidad, ritmo narrativo o claridad—, ya la aleja de la realidad pura, por lo que lo más honesto es no presentarla como tal. El objetivo del rótulo no es negar la veracidad, sino desplazar la mirada del público: pasar de verificar hechos a experimentar una verdad emocional y temática que quizá sea aún más real.

¿Cómo entiendes la relación entre ficción y realidad?
Es difícil describirlo en pocas palabras, pero, en referencia tanto a esta película como a mis trabajos anteriores con el escritor Adrian Schiop, no se trata solo de realidad ni solo de ficción; es ese terreno intermedio donde ambas se unen para crear algo que ya no puede separarse.

¿La búsqueda de la felicidad de tu personaje es algo real, tangible y universal?
Stela es un personaje complejo que al principio puede parecer ingenuo, como si estuviera esperando a un príncipe azul, pero a medida que avanza la historia vemos cómo madura y toma plena conciencia de su realidad. Sabe perfectamente cuál es su situación, pero se aferra a sus ilusiones como una condición vital para seguir viviendo. Gracias a su humor afilado y a su feroz capacidad de reírse de sí misma, conecté mucho con ella. Ambientada en los Balcanes durante el breve auge económico previo a la crisis de 2008, la película explora cómo mantenerse en pie cuando el suelo bajo tus pies cambia más rápido de lo que puedes seguirle el ritmo.

Por otro lado, también abordas los vínculos culturales entre Serbia y Rumanía, y lo cierto es que tú te encuentras en una posición única para hacerlo.
Crecí junto al Danubio, en Serbia, justo en la frontera con Rumanía. Era, y sigue siendo, un entorno único donde las culturas y las identidades de ambos lados se mezclaban constantemente. En tiempos de Ceaușescu, la televisión rumana tenía muy pocos canales, pero a lo largo del Danubio la gente podía captar señales de radio y televisión serbias. Muchos rumanos con los que he hablado recuerdan haber crecido viendo programas como Laku noć deco, que nosotros también veíamos.

Para sus padres, la antigua Yugoslavia parecía muchas veces una tierra prometida, y muchos arriesgaron la vida cruzando el Danubio para escapar. Familias como la de Anca Pop llegaron primero a Serbia y luego a Canadá. En los campos de refugiados descubrieron la música serbia, que a menudo describían como un sonido que simbolizaba la libertad.

¿Se siente más parte del cine serbio o del rumano?
Este año se cumplen exactamente 20 años desde que me fui a estudiar y me quedé en Rumanía; es decir, la mitad de mi vida hasta ahora. Me gusta pensar que pertenezco a ambos lugares. Mi infancia y mis primeras influencias cinematográficas están profundamente ligadas a Serbia, mientras que mi vida profesional se ha moldeado trabajando en Rumanía con artistas de allí. Es imposible separar esos dos mundos, y estoy segura de que las colaboraciones de todos estos años han dejado huella en mí.

Sin embargo, tu estilo difiere mucho de la Nueva Ola rumana…
En cierto modo, diría que mi mayor influencia proviene de la Ola Negra serbia. Probablemente, habré visto When I Am Dead and Gone unas 30 veces. Al mismo tiempo, trabajar en películas como Si quiero silbar, silbo y participar en el taller de interpretación de Florin Șerban tuvo un impacto enorme en mí. Su forma de trabajar con actores no profesionales me inspiró profundamente, aunque en aquel momento no era plenamente consciente de cuánto acabaría influyendo en mi propio trabajo.

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(Traducción del inglés)

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