Jaume Claret Muxart • Director de Extraño río (Estrany riu)
“Es una película educacional: del deseo y la sexualidad”
por Alfonso Rivera
- VENECIA 2025: El debutante cineasta catalán nos habla de su ópera prima, rodada en 16mm recorriendo el Danubio en bicicleta con la familia y con el despertar sexual de fondo

El entusiasmo de Jaume Claret Muxart por acudir al próximo festival de Venecia, en cuya sección Orizzonti se presenta su primer largometraje, Extraño río (Estrany riu) [+lee también:
crítica
entrevista: Jaume Claret Muxart
ficha de la película], se percibe en esta charla que mantuvimos para hablar de esta onírica road movie fluvial a pedales.
Cineuropa: Has rodado en 16 mm y no en digital, algo que se agradece. ¿Es el celuloide más epidérmico, orgánico y carnal, ideal para contar una historia tan íntima y personal como la de Extraño río (Estrany riu)?
Jaume Claret Muxart: Totalmente. Además, lo más importante de filmar en cine es la energía que se genera en el set. La tensión que provoca es buena: tienes que rodar concentrado para que salga bien. Tener esa tensión es rica para los actores, como cuando están entre bambalinas en el teatro y salen a escena: sabes que en ese preciso momento te la estás jugando. Hice teatro hace años y los ensayos generales siempre eran un desastre, pero en cambio en el estreno todo cambiaba. El 16 mm te da esa misma sensación.
El espíritu del verano se respira en el film. ¿Qué tiene esta estación de especial?
Capturar esa sensación de las temperaturas y los olores estivales era fundamental: que el espectador sintiera la brisa y el canto de las chicharras. Tuvimos durante el rodaje muy presentes a cineastas como Claire Denis y su trabajo del cuerpo o a Maurice Pialat. Mia Hansen-Løve también me inspiró: la cineasta francesa dice que le gusta rodar con el calor.
¿La sexualidad eclosiona más en verano, al estar el humano más en contacto con la naturaleza?
Los cambios físicos se producen en estío: hay algo hormonal en esa época que lo hace despertar todo. El personaje central de mi película se transforma y el propio actor que lo interpreta lo hizo asimismo, creció. El verano también es tiempo detenido, te permite salir de ti mismo y pasan cosas mágicas.
En tu largo, lo mágico está en el aire.
No quería hacer una película sobre ese realismo mágico del que tanto se habla, sino que fuera una cinta poética. La realidad del cine es cercana a la vida, pero a la vez diferente, porque posee sus propias leyes y su naturaleza. En este sentido, todas esas escenas, como en el cine de Jean Renoir, son reales, pero no tienen miedo a salir por puertas más oníricas.
Estás nombrando a cineastas que han hecho grandes películas sobre ríos: ¿es casi un subgénero en sí mismo?
El cine del director indio Satyajit Ray también tiene esa conexión con lo fluvial. Yo he recorrido muchos de Europa, a pedales, con mi familia. No sé si rodaré otra película en bicicleta, pero sí sobre ríos. Porque tienen una fuerza metafórica clásica y fuerte, ya desde Heráclito. También físicamente el río se transforma: empezamos a filmar en un riachuelo y al final de la película es enorme, con compuertas que se abren. Notabas cómo iba cambiando el paisaje y el Danubio, donde rodamos, tiene algo diferente y misterioso que aún no he sabido descifrar: ambiguo también.
En la ficción de tu largometraje, el padre de la familia es arquitecto y la madre actriz. ¿Son elementos autobiográficos?
No es autobiográfica la película, pero sí nace de una situación autobiográfica. Mi madre es profesora de educación física, pero mi padre sí es arquitecto, por eso, como se ve en la pantalla, nos llevaba a visitar edificios mientras que el resto de la familia quería ir al río. Me gusta trabajar las escenas desde la improvisación, dejando espacio a los actores, que sean también creadores de la película: mi padre estuvo en el rodaje y transmitió sus conocimientos a los intérpretes.
La relación entre hermanos es una pieza fundamental de la trama.
¿Qué pasa cuando dos hermanos se separan porque uno de ellos crece? Me interesa la figura del que mira todo el rato, dibujando el personaje desde el contraplano. Los tres hermanos del film duermen en una tienda de campaña, con poco espacio: hay un mundo ahí dentro que es bien particular y solo conoces si lo has vivido.
Por último, ¿Extraño río (Estrany riu) es un viaje físico, mental o sexual?
La línea argumental fuerte es el desprendimiento de la familia, pues el protagonista siempre ha estado acompañado de sus padres. Esta es una película educacional, del deseo y de la sexualidad. Pero es algo recíproco: en algunas escenas el hijo también educa a los padres. Además, el espectador puede llevársela a donde empatice más: no quería que fuera una película con un solo punto de vista.
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