Carolina Cavalli • Directora de Il rapimento di Arabella
"Me gusta la ironía que linda con lo absurdo porque refleja la existencia humana, y lo incierta y contradictoria que es"
por Camillo De Marco
- VENECIA 2025: Hablamos con la directora italiana sobre los no-lugares, la estética camp y los personajes que reflejan la confusión y la desorientación de hoy en día

Tras su original y excéntrico debut en la dirección con Amanda [+lee también:
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ficha de la película], presentada en competición en la sección Orizzonti. Hemos hablado con ella sobre la relación entre las dos películas, los no-lugares, la estética camp y los personajes que reflejan la confusión y la desorientación del presente.
Cineuropa: ¿Existe una continuidad entre Amanda e Il rapimento di Arabella?
Carolina Cavalli: Tengo una relación ambivalente con Amanda; a veces me siento distante de ella, luego veo a chicas jóvenes en el metro o en el parque y deseo que hayan visto Amanda. En el fondo, aún me gustaría compartirla. Creo que hay similitudes de tono con esta segunda película, porque es un tono que me gusta mucho. Nunca imaginé que fuera el mismo mundo, aunque ninguna de las dos está ambientada realmente en un lugar geográfico preciso ni en un periodo temporal explícito, pero, a nivel visual, probablemente hay coincidencias.
Estos no-lugares desorientadores parecen ser una característica de tu cine.
Creo que estar en una especie de no-lugar crea una suspensión de la realidad que me da mucha libertad para crear un mapa personal que pueda ser útil para el relato. Por lo tanto, me siento completamente libre de inventar personajes y sintetizarlos de una manera más emocional y no necesariamente realista. Y lo mismo ocurre con el tiempo y el espacio. En cuanto al periodo temporal, hay también otra razón: me gusta contar historias contemporáneas, pero hay demasiadas dinámicas actuales que, en mi opinión, nos alejan de la belleza cinematográfica de un relato. Esta idea de no estar exactamente en el presente también me da mucha libertad.
Una sutil ironía y varias citas de culto atraviesan la película. ¿A qué tipo de público se dirige?
El público es muy importante para mí, obviamente, pero cuando escribo intento pensar en él lo menos posible, así que no creo que esté escribiendo realmente para un público específico. No obstante, siempre tengo muy clara la clase de ironía que me gusta. Es una ironía bastante cercana al absurdo porque creo que refleja profundamente la existencia humana, lo incierta y contradictoria que es, y porque refleja bien la confusión y la desorientación que experimentan muchas personas. También creo que nos obliga a discutir cosas que solemos dar por sentadas. Es una ironía que nunca es distante, siempre es vulnerable; no te hace sentir inteligente, pero sin duda te hace sentir humano. Hay un aspecto en particular del camp, entendido como un estilo, que me gusta mucho y que lo hace siempre respetuoso y amable: no se burla de las cosas, sino que se sitúa al mismo nivel que ellas y se ríe de sí mismo. Cuando vas más allá de las apariencias, lo que a primera vista puede parecer excesivo y de mal gusto es, en realidad, un lenguaje muy elegante.
Hablemos de tu colaboración con Benedetta Porcaroli, que también protagonizó Amanda, y de cómo creasteis este personaje.
Amanda y Holly son personajes muy distintos, pero tienen rasgos en común que Benedetta sabe manejar de una manera que entiendo muy bien y que me encanta: por ejemplo, la forma de contar bromas que parecen fuera de lugar, pero que resultan muy naturales y tienen todo el sentido dentro de la historia, de modo que nunca percibes esa distancia. O la capacidad de transformar personajes que no son inmediatamente simpáticos y mostrar sus lados más tiernos. No me gusta cambiar diálogos ni ciertas escenas, pero Benedetta tuvo mucha libertad para construir este personaje. Ha sido un trabajo muy sutil y preciso.
¿Por qué querías que un actor estadounidense, Chris Pine, interpretara al escritor y padre de la joven Arabella?
Para mí, siempre es importante pensar que cada personaje, incluso el más joven, tiene una vida que lo ha llevado hasta ese punto. Pensé en alguien que había tenido un gran éxito al inicio de su carrera y luego lo perdió todo, pero que está luchando por recuperarlo. Esta ansiedad, en esencia, lo aparta del mundo, y vive únicamente dentro de sí mismo. Sus prioridades están conectadas con volver a algo que siente que ha perdido. Había pensado en un personaje que viniera de otra parte del mundo, porque eso generaba todavía más una sensación de soledad y desorientación dentro de este universo.
(Traducción del italiano)
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