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VENECIA 2025 Semana Internacional de la Crítica

Giulio Bertelli • Director de AGON

"Me interesan mucho los elementos ocultos en cada deporte"

por 

- VENECIA 2025: El director italiano habla sobre su íntimo estudio de tres mujeres atletas que compiten en un evento olímpico

Giulio Bertelli • Director de AGON
(© 2025 Isabeau de Gennaro per Cineuropa - @iisadege)

Seleccionada en la Semana Internacional de la Crítica del 82.º Festival de Venecia, AGON es un acercamiento íntimo a tres atletas femeninas que compiten en un evento olímpico, penetrando de forma implacable en la psicología de cada una de las participantes. El director italiano Giulio Bertelli nos explica algunas de sus ideas con gran lucidez y pasión.

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Cineuropa: ¿Hasta qué punto eres aficionado al deporte, si es que lo eres?
Giulio Bertelli: Sin duda lo soy, e incluso fui deportista profesional en vela. Me gustan los deportes, pero no soy particularmente obsesivo ni veo fútbol cada semana. Me interesan mucho los elementos ocultos en cada disciplina, que creo que intento explorar en mi película.

En AGON, seguimos a tres jóvenes deportistas italianas antes, durante y justo después de unos Juegos Olímpicos de verano. Compiten en esgrima, tiro con rifle y judo. ¿Qué te llevó a elegir estas disciplinas en particular?
Tenía clara la idea de buscar deportes que ayudaran a retratar cómo hemos pasado, en los últimos 150 años, de un contexto bélico al del deporte, que es lo que ocurrió al inicio de nuestros Juegos Olímpicos modernos. Así surgieron disciplinas como el tiro y la esgrima. Elegí el judo porque es un deporte de contacto muy bello. Me gusta la idea de que el judo sea tan brutal y, al mismo tiempo, esté tan reconocido como uno de los mejores deportes cuando eres niño, con unos valores increíbles.

¿También te planteaste deportes en los que Italia ha tenido una gran tradición?
Fue una consecuencia natural. Quizá hubo una parte inconsciente en mí que me llevó hasta ahí, pero no hice esa conexión de manera deliberada. Simplemente elegí los deportes que me parecían adecuados para la historia, aunque es cierto que Italia ha sido fuerte en esas disciplinas.

Presentas a cada atleta junto a una homóloga histórica. Alice, la judoca, es Cleopatra; Alex, la tiradora, es Nadezhda Durova; y Giovanna, la esgrimista, es Juana de Arco. ¿Puedes desarrollar esta idea?
Siempre me ha interesado observar un trasfondo histórico e intentar trasladarlo al futuro. Alice, la judoca que necesita operarse de una pierna, se convirtió en Cleopatra porque era alguien con un conocimiento considerable de la medicina y del cuidado del cuerpo. Alex, la tiradora, se convirtió en Nadezhda Durova, que luchó, disfrazada de hombre, en el ejército ruso durante las guerras napoleónicas. De hecho, su alias era Alexander Sokolov; mi tiradora se llama Alex Sokolov. La increíble historia de Durova implica una vida oculta, que se refleja en mi tiradora y en sus actividades furtivas. Luego está Giovanna, la esgrimista, cuya oponente resulta gravemente herida durante su combate. Ella es Juana de Arco, la primera figura histórica que se me ocurrió. A raíz del accidente durante los juegos, Giovanna debe afrontar un proceso judicial tanto desde lo deportivo como desde lo moral. Se trata de una inquisición moderna. Además, la esgrima tiene, por supuesto, una tradición muy medieval. Podría hablar de cada uno de estos temas durante dos horas, si tuviéramos tiempo.

AGON es una película enteramente ficticia, aunque por momentos llegamos a olvidarlo. Si se compara con, por ejemplo, el documental de Kon Ichikawa sobre los Juegos de Tokio 1964, tu película puede parecer en algunos momentos incluso más real que la suya. ¿De dónde surgieron las inspiraciones para el estilo?
Quería una estética documental, pero también algo muy cinematográfico, y era importante marcar una distancia con todo lo que se rueda como material deportivo televisivo. También evité los teleobjetivos, la cámara lenta y demás técnicas. Una película en la que me apoyé fue El momento de la verdad, de Francesco Rosi, un título de los años sesenta sobre un torero, con escenas muy observacionales, casi como si espiara al personaje. La conversación, de Francis Ford Coppola, fue otra referencia, al igual que Under the Skin, de Jonathan Glazer.

Un título muy acertado, ya que sin duda nos adentramos con tus atletas en estos Juegos Olímpicos, que tienen lugar en… “Ludoj”. ¿De dónde viene ese nombre?
Ludoj” significa “juegos” en esperanto. Lo elegimos entre unas 20 opciones que inventamos. La razón principal por la que quise crear mis propios Juegos Olímpicos fue que sentí que me darían la oportunidad de reimaginar una contemporaneidad paralela de lo que, a mi juicio, podría ser un evento deportivo actual. “Ludoj” suena a ciudad, un poco como Sochi, un lugar que creo que muchos no conocían antes de los Juegos de 2014. Crear la gráfica y el diseño de nuestros propios Juegos Olímpicos fue la parte más divertida de la preproducción.

¿Alguien te señaló durante la realización de la película que conocía el origen en esperanto?
Contándolos a todos… Cero, exactamente.

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(Traducción del inglés)

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