CANNES 2026 Quincena de los Cineastas
Jorge Thielen Armand • Director de La muerte no tiene dueño
“En lugar de un héroe que busca la libertad, aparecen personajes que descienden a la oscuridad”
por Marta Bałaga
- CANNES 2026: El director nacido en Caracas desmenuza su thriller protagonizado por Asia Argento, que bebe de numerosos géneros

Seleccionado en la Quincena de los Cineastas de Cannes, el thriller atmosférico La muerte no tiene dueño sigue a Asia Argento en su regreso al lugar aislado de Venezuela al que solía llamar hogar. Ahora, otros se han adueñado de él y no están dispuestos a marcharse sin luchar. El cineasta caraqueño Jorge Thielen Armand nos habla de su largometraje.
Cineuropa: Tu película remite a las cintas de género de antaño. ¿Era esa tu intención?
Jorge Thielen Armand: Soy un gran admirador de las buenas películas de finales de los sesenta y de los setenta, pero intenté que esta fuese un poco más ambigua. La historia transcurre en la Venezuela contemporánea, que por momentos puede parecer muy “vintage”. ¡Puede ser muy desorientador! Toco muchos géneros, pero procuré no caer en etiquetas. Tenía en mente una especie de western ácido. Basta con fijarse en el sombrero de Asia, por ejemplo, que no es nada común en esa zona de Venezuela. En lugar de un héroe en busca de libertad, aquí los personajes entran en una espiral descendente o se hunden en la oscuridad.
Desde el primer momento dejas claro que la protagonista no acabará bien. La casa se está desmoronando, igual que su familia.
Ella quiere vender la casa, pero no es más que una excusa. Está buscando algo, y ese proceso será doloroso, pero necesario. Acaba poseída por los fantasmas que habitan allí y por toda la violencia arraigada en la tierra y en su historia.
La cuestión de la propiedad de la tierra me resulta muy interesante porque no creo que tenga una respuesta. Además, la tierra no se posee; se controla, y se controla por la fuerza. ¿Quién la merece? ¿Alguien que la compró hace mucho tiempo o alguien que ha estado viviendo allí? La ley está del lado del personaje de Asia, pero se podría argumentar que Sonia, que la ha convertido en su hogar, tiene un derecho moral sobre ella.
A Asia Argento se la puede asociar con personajes dominantes. Tú le permites mostrarse muy vulnerable.
Había algo en su mirada. Supe enseguida que iba a interpretar a ese personaje. Aunque eso planteaba ciertos retos, como el hecho de que no hablara español y tuviera que aprenderlo para el papel, finalmente no hubo problema. Lo asumió y vino a Venezuela durante un mes entero para trabajar conmigo, habitar estos lugares y ensayar con actores no profesionales. También me interesaba mucho su persona, quién es y lo que evoca. Hay muchos paralelismos que pueden trazarse entre ella y este personaje, y eso es lo que hace que la película cobre vida.
Con un título como este, que parece remitir al cine de explotación, uno espera una violencia algo exagerada. Tú haces que parezca real. Pero ¿por qué era la violencia una parte importante de esta historia?
Tomé prestado el título de un cuento de mi abuela, que también se llama La muerte no tiene dueño. Para mí, cada película es una oportunidad para indagar en mi historia personal. Allí significaba otra cosa porque se centraba en un hombre que no podía matar a una persona en particular, así que no podía “reclamar” la muerte. No podía apropiarse de ella. Yo le di otro sentido, inspirado en algunos sueños recurrentes que he tenido desde que me fui de Venezuela.
La película nos lleva a un lugar donde el concepto de ley es relativo. En cierto modo, la única ley absoluta es la del más fuerte, y la justicia puede impartirse de muchas maneras. A veces toma la forma de la violencia, a veces la de la venganza o la corrupción. Esto se relaciona con lo que hablábamos antes: la idea de controlar la tierra por la fuerza. Pero la sombra de la violencia está siempre presente en Venezuela. Está incrustada en la historia, en el humor: está incrustada en los relatos.
Por no hablar de que, en un lugar tan claustrofóbico, las cosas pueden descontrolarse con facilidad.
Todo parece formar parte de esta pesadilla. Esta ambigüedad mantiene al personaje, y ojalá también al público, con la sensación de estar caminando sobre arenas movedizas. Para mí, los lugares adecuados lo enriquecen todo. Trato mis guiones como guías, no como planos, así que estoy reescribiendo constantemente hasta el último día de rodaje. Reacciono a lo que la vida me pone por delante. Esta localización era literalmente solo el esqueleto de una casa. Tuvimos que crearlo todo, trayendo todos los muebles y lámparas. Muchas de estas cosas provienen de la casa de mi tía abuela. De hecho, el retrato de mi bisabuela aparece colgado en el comedor.
¿La historia evolucionó hacia algo más oscuro de lo que habías previsto, o era exactamente lo que querías?
La presencia de Asia, la casa y el aspecto que le dimos empezaron a llevarla hacia un territorio más gótico. Disfruté mucho las partes más oscuras de la película y la atmósfera que la envolvía. Todo me conducía allí: la localización, los personajes y las historias que escuchaba.
(Traducción del inglés)
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