May el-Toukhy • Directora de Woman Unknown
“Hemos llegado a un punto en el que podemos contar historias sobre la Segunda Guerra Mundial y mostrar las complejidades de la época”
por Jan Lumholdt
- VENECIA 2026: La directora danesoegipcia explica qué la llevó a adentrarse en un capítulo tan oscuro de la época inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial

Presentada en competición en la 83.ª edición del Festival de Venecia, la película danesa Woman Unknown nos traslada a 1945, cuando Europa se libró por fin del yugo nazi. En medio de las celebraciones eufóricas, también se produjeron brutales actos de venganza, a veces dirigidos contra mujeres que se involucraron sentimentalmente con soldados alemanes. La directora May el-Toukhy explica qué la atrajo de este oscuro capítulo de aquella época.
Cineuropa: Tus notas de dirección afirman, “Woman Unknown explora el tema del cuerpo femenino como campo de batalla”. ¿Puedes desarrollar esa idea?
May el-Toukhy: Esa expresión y esa perspectiva nacen de mi investigación sobre las mujeres danesas que mantuvieron relaciones con soldados alemanes, y fue una investigación exhaustiva. Me apoyé sobre todo en los trabajos de Anette Warring, una profesora de Historia que lleva bastantes años estudiando la situación de estas mujeres, y también tuve la oportunidad de entrevistar a algunas de ellas cuando aún vivían. En su tesis, se refiere al cuerpo femenino como un dominio público y como una zona de combate abierta en tiempos de guerra a lo largo de los siglos. El cuerpo femenino se ha considerado una identidad nacional y un territorio nacional. Y esa tesis fue clave para comprender lo que estas mujeres vivieron durante esas primeras semanas tras la liberación. Ese es uno de los temas principales de la película. Pero también exploramos lo que ocurre en la casa de Marie, a puerta cerrada, donde su cuerpo es asimismo un territorio, por así decirlo.
Está a punto de casarse con Christian, un viudo acomodado de clase media alta bastante mayor que ella, no por amor, sino a cambio de seguridad y comodidad. Hay ciertas similitudes con otra película danesa, Day of Wrath, aunque esté ambientada en el siglo XVII y trate sobre cacerías de brujas. Con todo, ese enfoque también encaja con la situación que describe tu película.
Es una buena referencia por varios motivos. El director de esa película, Carl Theodor Dreyer, con su manera de crear un universo minimalista, fue alguien que me atrajo mucho durante la realización de Woman Unknown, especialmente a la hora de crear una escenografía que casi pareciera un escenario teatral, al estilo de la Grecia clásica. Eso confiere a los personajes una sensibilidad casi mitológica. Junto con [la guionista] Maren Louise Käehne, opté por algo que podría haber sucedido hace 2.000 años, una situación muy universal.
En cuanto a las cacerías de brujas, al principio contemplamos la posibilidad de ambientar la película en el siglo XVI, pero decidimos descartarla. En parte porque muchos cazadores de brujas albergaban rencores personales contra determinadas mujeres, y esa perspectiva nos resultaba demasiado estrecha para el alcance que yo buscaba. Así que optamos por centrarnos en estas mujeres de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial.
Las imágenes de la liberación de 1945 han sido muy queridas y respetadas, casi sagradas, para muchísima gente. Con el tiempo han surgido nuevas perspectivas, recientemente a través de la trilogía de Anders Refn, que acaba de concluir con The Price of Peace. ¿Qué opinas de despojar del romanticismo a aquellos días fantásticos que marcaron el final de cinco años de terror?
Creo que hemos llegado a un punto en el que podemos contar historias sobre la Segunda Guerra Mundial y mostrar las complejidades de la época. Por supuesto, entonces hubo una gran necesidad de nacionalismo, después de esos cinco años. Pero han pasado ya 81. Creo que estamos preparados para la complejidad.
En Reina de corazones, tu protagonista estaba interpretada por la prolífica Trine Dyrholm, probablemente una de las actrices europeas más destacadas de nuestro tiempo. Woman Unknown está protagonizada por una debutante, Mathilde Arcel. ¿Puedes hablarnos de esa elección?
Sentí que era importante que una mujer desconocida interpretara el papel principal en Woman Unknown, no una actriz con una identidad establecida. De esta forma, aporta una capa extra a la película a la hora de conocer a Marie, el personaje principal, y de descubrir quién es realmente. Un rostro nuevo y fresco, aunque ya había visto a Mathilde en otros trabajos daneses, me pareció lo más adecuado para el ámbito internacional.
En Reina de corazones, tu protagonista toma decisiones con consecuencias devastadoras para escapar de un desastre. En Woman Unknown, Marie hace algo muy similar. ¿Estás planeando tu propia trilogía centrada en este tema?
¿Por qué no? [Ríe.] Me interesa mucho explorar a la persona en su totalidad, sus lados buenos y malos, y no me interesa contar la historia de una perpetradora unidimensional o de una víctima unidimensional. Esa no es una película que me interese.
(Traducción del inglés)
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