IBERSERIES & PLATINO INDUSTRIA 2026
Samuel Castro y Juan Alía • Codirectores, Iberseries & Platino Industria
“Hoy no basta con presentar una buena idea; es necesario acompañarla de una estructura financiera viable”
por Alfonso Rivera
- Los responsables del evento profesional hacen balance y repasan nuevas tendencias y desafíos de la industria audiovisual a ambos lados del Atlántico

Samuel Castro y Juan Alía son los directores de Iberseries Platino & Industria, un evento que reunió en Madrid a gran número de profesionales (leer más). Con ellos hemos charlado.
Cineuropa: ¿Cuál es el balance de la sexta edición en términos de alianzas y acuerdos?
Samuel Castro: Extraordinariamente positivo. Ha confirmado que Iberseries & Platino Industria es ya una de las grandes citas internacionales del negocio audiovisual y un espacio donde se construyen alianzas, se identifican oportunidades de inversión y se impulsan proyectos. Pero lo importante es la calidad de las relaciones que se establecen. Su principal éxito es haber construido un ecosistema de confianza.
Juan Alía: El valor de esta edición también está en el fortalecimiento del tejido empresarial y la cooperación entre quienes producen, gestionan y hacen circular las obras. Se trata de crear condiciones para que las relaciones profesionales se traduzcan en proyectos viables y duraderos. Iberseries & Platino Industria conecta el negocio de las series y las películas con una visión más amplia del audiovisual iberoamericano: una comunidad con capacidad para compartir experiencias, defender sus intereses y ganar presencia internacional. Nuestro objetivo es seguir escuchando al sector y abordar en 2027 cuestiones decisivas como la financiación, la inteligencia artificial y los nuevos modelos de producción y negocio, con una programación que aporte verdadero valor a la industria.
¿Por dónde van las series en 2026 y hacia dónde se encaminan en 2027?
J.A.: La evolución del mercado audiovisual obliga a ampliar la mirada sobre el recorrido de las obras, entendiendo que su valor no se limita al estreno ni a su explotación en una única ventana. Hoy es fundamental abordar cada proyecto con una perspectiva a largo plazo, teniendo en cuenta las distintas vías de distribución, las oportunidades de circulación internacional y la capacidad de conectar con públicos diversos en diferentes territorios.
S.C.: Estamos viviendo un cambio de ciclo. Después de una etapa marcada por el crecimiento acelerado de las plataformas y una demanda extraordinaria de contenidos, 2026 está siendo un año de mayor racionalización de la inversión y de búsqueda de modelos de negocio sostenibles. Hoy no basta con presentar una buena idea; es necesario acompañarla de una estructura financiera viable, una estrategia de distribución y una propuesta capaz de conectar con audiencias cada vez más fragmentadas. De cara a 2027 veremos una mayor consolidación de la coproducción internacional, un protagonismo creciente de las propiedades intelectuales y una diversificación de los formatos y de las ventanas de explotación.
¿Qué ha sorprendido especialmente de lo hablado y expuesto durante esas jornadas?
S.C. y J.A.: La velocidad con la que está cambiando el mapa de nuestro negocio y cómo cuestiones que hace unos años parecían secundarias se han convertido en asuntos centrales para el futuro de la industria. Nos ha parecido especialmente revelador el creciente protagonismo de compañías y agentes que están redefiniendo nuestra relación con las audiencias. La presencia de YouTube, por ejemplo, nos obliga a revisar las fronteras tradicionales entre televisión, plataformas digitales y creación de contenidos. También hay que destacar la reflexión sobre la internacionalización de las historias locales. Y hay otra cuestión fundamental: estamos dejando de hablar exclusivamente de proyectos para hablar cada vez más de empresas, catálogos, derechos y estructuras de inversión. Eso demuestra que la industria está madurando y que la conversación ya no gira únicamente alrededor de qué historias queremos contar, sino también de cómo podemos construir un modelo económico que permita seguir contándolas.
¿Qué otras cuestiones graves se han repetido durante las jornadas y que preocupan al sector?
S.C. y J.A.: Una de las preocupaciones es la sostenibilidad económica de la producción independiente. La industria se enfrenta a una combinación compleja: aumento de costes, mayor dificultad para acceder a financiación, concentración de los compradores y una presión creciente por garantizar la rentabilidad de los contenidos. La propiedad intelectual se ha convertido en una cuestión fundamental. Cada vez hablamos más de quién conserva los derechos de una obra, quién controla su explotación internacional y cómo se distribuye el valor generado a lo largo del tiempo. También existe preocupación por la fragmentación de las audiencias y por la dificultad de dar visibilidad a los contenidos en un mercado extraordinariamente competitivo. Otro asunto relevante es la adaptación de los profesionales a los cambios tecnológicos que están transformando la industria audiovisual. La incorporación de la inteligencia artificial y de nuevas herramientas de producción, creación y distribución está modificando los procesos de trabajo, los modelos de negocio y los perfiles profesionales que demanda el sector.
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