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Agnieszka Grochowska • Actriz

Shooting Star 2007 - Polonia

por 

Agnieszka Grochowska • Actriz

Licenciada en la Academia de Teatro de Varsovia, Agnieszka Grochowska debutó con las películas de Dariusz Gajewski (Alarm, Warszawa). Nominada a los Leones de Oro de Gdynia por su interpretación en Pręgi [+lee también:
tráiler
ficha de la película
]
(The Welts), de Magdalena Piekorz, obtuvo el reconocimiento internacional por sus papeles en Nina's Journey, de Lena Einhorn (el Golden Beetle sueco a la mejor actriz), Nimm dir dein Leben, de Sabine Michel, y Unterwegs, de Jan Kruger.

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Cineuropa: Repartes tu tiempo entre el cine y el teatro. ¿Qué prefieres?
Agnieszka Grochowska: Los dos géneros se completan. En el teatro, me puedo ejercitar más que en el cine, puesto que en Polonia casi no hacemos ensayos en un plató de cine; no ensayamos, rodamos. En el cine, puedo aplicar, pues, lo que aprendo en las tablas. Pero, al mismo tiempo, un rodaje es para mí algo fantástico, es siempre una especie de aventura, de experimentación. El teatro tiene igualmente, por su parte, una magia –vas a actuar y te encuentras con la gente en carne y hueso. Con cada espectáculo, se responde a una clase de vocación y se libra un combate contra las propias debilidades.

A nivel internacional, se te ha reconocido particularmente por tu papel en Nina's Journey, de Lena Einhorn, donde encarnas a un personaje sombrío. ¿Te ha marcado especialmente?
Ese rodaje dejó en mí una huella profunda, sobre todo, porque es una historia personal, donde interpreto el papel de la madre de la directora. Me parecía que, para mí, para nosotros en Polonia, el tema del holocausto era de sobra conocido, y, sin embargo, me conmocionaron ciertas escenas. Agradezco a Lena Einhorn que no haya querido sobredramatizar su historia. A menudo decía: no, no quiero añadir nada porque mi madre me lo ha contado así. La historia queda, pues, muy auténtica y verdaderamente dramática al mismo tiempo.

Actualmente trabajas con Janusz Kamiński en su película Hania. ¿Qué obtienes de esta experiencia?
Para mí, es, ante todo, un encuentro con un hombre excelente. Janusz Kamiński es, sin duda, un hombre excepcional, pues es un excepcional operador y viceversa. Es un extraordinario observador, es muy atento, sabe mirar. Sabe, entonces, ver lo otro y me sorprende mucho, pues, según mi experiencia, si en el plató el actor propone una solución al director, a menudo tiene razón, sabe elegir bien los mejores medios de expresión. Con Janusz Kamiński es diferente. Él saca a menudo al actor su propia solución, que se presenta como la mejor, pues aporta los mejores resultados. Esto me es muy enriquecedor y me inspira. Lo que aprecio de mi trabajo es, sobre todo, tener un encuentro.

Sueñas con un papel…
En una película con grandes vestidos. Actualmente, sobre todo en Polonia, se hace muy poco. El cine está dominado por películas sobre las costumbres, que miran a nuestra vida diaria. El cine de grandes vestidos permite decir mucho, ir más allá de lo cotidiano, hacia lo universal. Pues son sólo las costumbres las que cambian con el tiempo, la esencia del hombre, su pensamiento y emociones permanecen intactos.

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