email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

PELÍCULAS Italia

Un Barbarossa etiquetado por Lega Nord

por 

No hay película de Renzo Martinelli que se salve de polémicas: es en parte “culpa” de los periodistas, que esta vez han insistido en el color político de la operación (verde Padania, visto que la Lega Nord es el sponsor oficial, con varios cameos del líder del partido Umberto Bossi en el papel de un noble lombardo), aunque el director non haga nada por escapar a ellas, y venga “incluso” la duda de que las busque.

El perfil bajo no le pega: él baja a los infiernos (mediáticos), un poco como su Alberto da Giussano, que desafía en campo abierto a Barbarossa [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
. Estos son los dos protagonistas del nuevo film: de un lado un humilde herrero milanes (interpretado por Raz Degan), del otro el soberano que soñó con reunificar el imperio. Entorno a ello, la Italia del siglo XII, el norte belicoso derrotado por el poder central (¿clara la metáfora?), hasta que los pueblos oprimidos no entienden que la unión hace la fuerza, decidiendo abandonar durante una batalla (la de Legnano, 29 mayo 1176) la política localista.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Ambiciones épicas (inusuales para el cine italiano que, citando a Martinelli, “ha manifestado siempre una timidez natural a este genero”), que hubiesen merecido mejor suerte, y menor abuso de efectos digitales: porqué el “crowd replication” de la que el director se siente tan orgulloso, y que multiplica los figurantes (reclutados en Rumania, ¿quién se lo dice al pueblo de la Lega?), puede hacer poco cando los muros de Milán – que deberían ser sólidos, imponentes,– parecen, y tal vez son, de cartón piedra.

En resumen, a pesar del dinero gastado – se habla de 30 millones de dólares, y esta vez Martinelli, normalmente autosuficiente, ha pedido ayuda al MiBAC – la impresión es la de una colosal “disminución” en todo menos en la duración (aunque en televisión se verá una versión más larga que la de los 140’ actuales), pobre cando debería demostrar su propia magnificencia (escenografía, vestuario, asedios y luchas). Y ni siquiera el elenco de actores (estelar solo a priori, visto que Rutger Hauer en el papel de Federico di Svevia, y F. Murray Abraham en el de Siniscalco Barozzi, son los más desorientados) salva de involuntarias parodias.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.