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CANNES 2012 Proyección especial

Roman Polanski: A Film Memoir

por 

- Un viaje íntimo por la vida del famoso cineasta, que habla de las tragedias de su vida privada y de su excepcional trayectoria artística

Roman Polanski: A Film Memoir

"No nos damos cuenta de hasta qué punto nos afecta pasar por una prueba similar". La vida de Roman Polanski no carece en absoluto de tragedias y catástrofes personales que han jalonado su ascensión al panteón del séptimo arte. Este increíble destino de sombras violentas y luces providenciales es lo que explora Laurent Bouzereau en el documental Roman Polanski: A Film Memoir, presentado anoche en una proyección especial de la selección oficial del 65º festival de Cannes.

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Lo que lo diferencia de todos los otros trabajos, visuales o literarios, dedicados al director cuyas vida y obra han sido analizadas hasta el más mínimo detalle, es la forma y el lugar. Polanski, en general bastante hostil con los periodistas, colectivo que le ha hecho sufrir sin reparos, acepta aquí una entrevista cara a cara con un hombre de confianza: Andrew Braunsberg, productor de tres de sus películas (entre ellas, El quimérico inquilino) y amigo personal desde los años sesenta. El lugar escogido es igual de peculiar: el chalet suizo en el que el cineasta tuvo que residir entre 2009 y 2010 a la espera de su posible extradición a Estados Unidos. Estos dos ingredientes dotan al documental de un tono intimista que aporta a los sucesos conocidos por todos una claridad que a menudo emociona, pues bajo el icono que es Polanski existe el hombre cuyo corazón han roto en varias ocasiones fuerzas que están fuera de su alcance.

El director se acuerda con tal precisión que a veces afloran lágrimas en sus ojos de su infancia en el gueto de Cracovia (el hambre, descubrir lo que significaba ser judío, la redada que se llevó por delante a su madre, el trabajo obligatorio para hacer bolsas de papel, la detención de su padre, la opresión nazi…). Fue entonces cuando descubrió su vocación artística, primero como actor (a los 13 años), principalmente en la ópera prima de Andrzej Wadja (Generación) y luego en la escuela de cine de Lodz. A pesar de las dificultades que ponía el régimen comunista (“no tenía los orígenes sociales que me pedían”), el éxito internacional de El cuchillo en el agua (nominada al Oscar a la mejor película en lengua no inglesa) le abrió muchas puertas (nadie quería por entonces los guiones que firmaba junto con Gérard Brach). A ello siguió la carrera conocida primero en Europa y luego en Estados Unidos, donde tuvo lugar el espeluznante asesinato de su mujer, Sharon Tate, en 1969 (“todo se derrumbó”), lo que provocó una serie de calumnias de los medios de comunicación: un aperitivo de lo que iba a venir a raíz de su detención en 1978 por haber mantenido relaciones con una menor, asunto que lo perseguirá hasta hace dos años. La película de Laurent Bouzereau evoca su vida épica y dramática con honestidad y pudor por medio de la voz del principal interesado, que aprovecha la ocasión para hacer algunos comentarios de su filmografía (de Callejón sin salida se siente muy orgulloso; Repulsión la asocia a una especie de prostitución; le gustaría llevarse a su tumba las bobinas de El pianista…).

Roman Polanski: A Film Memoir es una producción del Reino Unido, Italia y Alemania y sirve en bandeja al festival de Cannes la rendición de un homenaje a uno de los directores más importantes de su generación, un artista que supo mantener el optimismo por encima de las tormentas que asolaron una vida fuera de lo común.

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(Traducción del francés)

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