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VENECIA 2017 Jornadas de los Autores

Longing: aprender a ser padre

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- VENECIA 2017: El israelí Savi Gabizon regresa tras una pausa de 14 años con una reflexión aguda y comprometedora sobre la paternidad que también sabe reírse de la muerte

Longing: aprender a ser padre
Shai Avivi en Longing

Ser padre cuando tu hijo ya no está. Es una paradoja pero es lo que ocurre en la bonita película de Savi Gabizon, Longing [+lee también:
tráiler
entrevista: Savi Gabizon
ficha del filme
]
, estrenada a escala internacional en las Jornadas de los Autores de la 74ª Mostra de Venecia. El director israelí, retirado de las pantallas durante 14 años tras el éxito que cosechó con sus tres primeros largometrajes, brinda en su nuevo trabajo una reflexión aguda, agridulce y comprometedora sobre el papel del progenitor, el miedo de convertirse en uno, el egoísmo y la posibilidad de abrirse al mundo y mirar más allá de las propias narices.

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Shai Avivi es uno de los actores de comedia más conocidos de Israel pero aquí, bajo las directrices de Gabizon, se transforma en un hombre doliente, solo y desarraigado cuya vida se pondrá patas arriba a raíz de una noticia. Ariel, en efecto, es llamado a un bar de la novia que tenía en sus años universitarios, a quien llevaba 20 años sin ver. El director y guionista del film no pierde tiempo y nos catapulta ya en la primera escena a un diálogo entre Ariel y Ronit (Asi Levi) que arranca con una sonrisa y con un poco de vergüenza para hacerse cada vez más tenso, hasta la revelación del verdadero motivo de su encuentro: de su relación nació, 20 años atrás, un niño que Ariel nunca conoció y que nunca podrá reconocer porque acaba de morir en un accidente. Ariel nunca había deseado tener hijos pero, a raíz de esto, se ve teniendo que saldar cuentas con una oportunidad perdida.

Prosigue un recorrido de aprendizaje en el que Ariel recompone fragmentos de la personalidad de este hijo fantasma, con todos sus lados luminosos y sus lados oscuros, cosa que el meritorio guion sabe revelar poco a poco gracias a los coloquios que el hombre mantiene sucesivamente con las personas que lo trataron: su novia, su mejor amigo y, sobre todo, Yael (Neta Riskin), la joven profesora de quien estaba perdidamente enamorado y principal fuente de sus tormentos y destinataria de poesías desgarradoras. Ariel empieza, así, a ejercer su papel de progenitor, defendiendo a su hijo cuando resulta necesario, hablando de él como si lo hubiera conocido, tratando de cerrar en su lugar las cuestiones que dejó por resolver… Al drama no le faltan situaciones extravagantes que arrancan una sonrisa. No en vano, las ganas de ligereza predominan en la segunda mitad del film, cuando Ariel decide organizar las nupcias entre su hijo perdido y otra chica desaparecida: un matrimonio entre jóvenes difuntos que, según una tradición oriental, sirve para garantizar a la pareja una vida mejor en el más allá. La misión es casi imposible pero el hombre ve en ello la posibilidad de hacer por fin algo por su hijo

“¿Qué padre habría sido?” es la pregunta que Ariel no podrá nunca responder, pero en su viaje desde la soledad y el individualismo hasta la generosidad y la superación de los propios traumas habrá aprendido algo de sí mismo y habrá curado algunas heridas. Estamos, pues, ante un cuento de segundas oportunidades un tanto raro pero afrontado con mesura y sensibilidad, capaz de exaltar la vida y reírse un poco de la muerte.

Longing es una producción de la israelí United Channel Movies. Su agente de ventas internacionales es la alemana Films Boutique.

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(Traducción del italiano)

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