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CANNES 2018 Semana de la Crítica

Crítica: Chris the Swiss

por 

- CANNES 2018: Con sensibilidad y claridad, Anja Kofmel cuenta la historia de su primo, que murió en circunstancias misteriosas durante la Guerra croata de Independencia

Crítica: Chris the Swiss

Seleccionada en la Semana de la Crítica del 71° Festival de Cannes, Chris the Swiss [+lee también:
tráiler
entrevista: Anja Kofmel
ficha del filme
]
, de Anja Kofmel, sorprende al público con un formato y una temática decididamente valientes.

Como dos manos que pertenecen a un mismo individuo incansable, el documental y la animación (un género en que la directora se graduó en la prestigiosa Hochschule, Design & Kunst de Lucerna) bailan un melancólico y desesperado pasodoble. 

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Mientras que el primer género es evidente de inmediato, una vía abierta para poder contar una historia personal con repercusiones inciertas, el segundo, oculto bajo la superficie, también demuestra ser indispensable. Frente a la imposibilidad de utilizar imágenes para rellenar el vacío que le dejó a la directora una historia que sólo pudo experimentar de manera indirecta (a través de conversaciones con sus padres cuando era pequeña y, más recientemente, gracias a los testimonios de las personas que quedan y a las pocas páginas del diario de su primo), la animación es lo que le permite llegar al núcleo de la cuestión.

Y es precisamente en los momentos en que Chris the Swiss abandona el análisis objetivo de una absurda trayectoria dramática para sumergirse en los recuerdos y sentimientos de la directora (a través de una serie de personajes y lugares de ensueño repletos de emociones intangibles, imposibles de expresar con palabras) cuando la película gana fuerza. El punto de vista de Anja Kofmel y los sentimientos que, como parásitos, han acompañado a la figura de su primo desde que era niña chocan con la brutalidad de las imágenes de archivo (el cadáver de Chris en la morgue, los cuerpos abandonados en las calles de Sarajevo) y despiertan un inmenso sentimiento de indignación y vergüenza en el espectador.

¿Cómo pudo haber sucedido todo esto? ¿Es que nadie pudo impedir semejante masacre? ¿Qué se oculta realmente tras este disparate? Chris trató de dar respuesta a muchas (e incómodas) preguntas, guiado por cierta ingenuidad y estupefacción que demostraron ser fatales. ¿Cómo pudo un periodista suizo verse enredado en un conflicto “sucio” (así descrito por numerosos testigos y ex-compañeros) como en el que decidió zambullirse de cabeza? ¿Es posible que su idealismo fuese tan obtuso que lo llevó directo al patíbulo, convirtiéndolo en prisionero de un grupo de locos y ególatras mercenarios? 

A través de una investigación meticulosa y valiente que entrelaza hechos y fechorías, sensaciones y presagios (a los que dan vida unas misteriosas criaturas oscuras que emergen de la nada, engullendo todo lo que encuentran a su paso), Chris the Swiss subraya la contagiosa insensatez que devora los corazones y las mentes de aquellos que experimentan la guerra de primera mano. Aunque Chris no era un novato cuando aterrizó en Sarajevo, la realidad que se presentó ante sus ojos: corrupta y absurda, se impuso a su idealismo, transformándolo en una especie de instinto suicida.

Chris the Swiss empieza como una historia personal que resalta algo universal: la ambigüedad y la brutal necesidad de existir (sostenida por una ideología que se torna un pretexto) que habita en cada uno de nosotros, en el bien, pero sobre todo en el mal. Un verdadero cuestionamiento de lo que (a pesar de todo) nos hace humanos. 

Chris the Swiss fue producida por Samir, de la compañía suiza Dschoint Ventschr, junto a la unidad croata Nukleus Film y la compañía alemana Ma.ja.de. Filmproduktions.

(Traducción del italiano por Marta Quirós)

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