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REIKIAVIK 2018

Crítica: Phoenix

por 

- La ópera prima de Camilla Strøm Henriksen, que acaba de proyectarse en Reikiavik, subvierte el drama iniciático adolescente

Crítica: Phoenix
Ylva Bjørkaas Thedin en Phoenix

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entrevista: Camilla Strøm Henriksen
ficha del filme
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, que se presentó en el Festival Internacional de Cine de Reikiavik antes de su estreno en Noruega este viernes, es la primera película de la guionista y directora noruega Camilla Strøm Henriksen. Phoenix se centra en las aflicciones de una adolescente, Jill (una fascinante actuación debut de Ylva Bjørkaas Thedin) en la semana anterior a su decimocuarto cumpleaños. A diferencia del típico drama iniciático adolescente, este tiene un cariz más serio. Jill se ha visto obligada a madurar de forma temprana debido al fracaso del matrimonio de sus padres y la posterior depresión que sumió a su madre Astrid (Maria Bonnevie) en un estado de letargo. Astrid, antes una afamada artista, ahora solo se levanta de la cama para emborracharse. La preocupación por su estado mental es lo suficientemente grave como para que su amiga Ellen (Kjersti Sandal) haya concertado una entrevista de trabajo para Astrid, que solo genera más tensión en el hogar. En este evocador estudio de personajes, Henriksen lleva con soltura la trama desde el drama social, pasando por elementos de fantasía, hasta estilos de vida grandiosos, según el personaje que tenga protagonismo sobre la escena.

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Gran parte de la acción inicial tiene lugar dentro del oscuro apartamento familiar, donde Jill cuida y protege a su hermano menor Bo (Casper Falck-Løvás) de los impulsos destructivos de su madre. La visita inminente de su padre, Nils (Sverrir Gudnason), que tocará un concierto en el cumpleaños de Jill, supone cierto alivio y una liberación del sofocante ambiente familiar. Cuando finalmente nos mudamos fuera de la casa, hay indicios momentáneos de optimismo. La solitaria escena que vemos de Jill en la escuela está llena de la promesa del primer amor y la llegada de Nils lleva a los niños a un mundo de pisos agradables, cenas elegantes y conciertos. Pero lo que mata es la esperanza. Los intereses egoístas de Nils se hacen evidentes para Jill a medida que avanza la noche, y su preocupación por la imagen y la autoconservación pasan a primer plano. 

Hay un giro importante que se insinúa en algunos de los elementos de horror que se filtran en algunas escenas, ya que Jill tiene visiones de enredaderas que se arrastran por las camas y criaturas diabólicas que salen de las sombras. La barrera emocional que Jill ha tenido que construir para manejar los caprichos de su madre también puede estar afectando su propio desarrollo, ya que es capaz de ignorar y bloquear emocionalmente incluso los acontecimientos más angustiosos. Es un debut desgarrador de Henriksen en el que las sobrias interpretaciones están impregnadas de realismo, dando una credibilidad inquietante a unos personajes bergmanescos. Si bien Henriksen logra mostrar personajes que huyen de los problemas, en lugar de afrontarlos, es una pena que ella misma concluya con un final insatisfactorio, donde no muestra lo que sucede cuando no hay dónde esconderse. 

Phoenix es una presentación noruega y sueca de Hummelfilm, en coproducción con Cinenic Film AB, Rider Film, Wychwood Moving Picture Company, Ahil UAB, Shortcut Oslo, C-More, SVT, el Instituto de Cine Noruego y el Instituto de Cine Sueco.

(Traducción del inglés)

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