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ROMA 2018

Crítica: Noches mágicas

por 

- Paolo Virzì clausura la 13ª edición del Festival de Cine de Roma con un homenaje humorístico y atrevido sobre la última época dorada del cine italiano

Crítica: Noches mágicas
Mauro Lamantia, Irene Vetere y Giovanni Toscano en Noches mágicas

En la última película de Paolo VirzìNoches mágicas [+lee también:
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ficha del filme
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, cinta de clausura de la 13ª edición del Festival de Cine de Roma, nos encontramos a tres jóvenes protagonistas envueltos en una situación dantesca dentro de la industria cinematográfica italiana de finales del siglo XX. El director de Livorno revive con humor e irreverencia la última época dorada del cine nacional, liderada por grandes nombres como Monicelli, Risi, Scola o Scarpelli, a los que Virzì descubrió al mudarse a Roma hace 30 años, persiguiendo su sueño de ser cineasta. La cinta, que ha escrito junto con los guionistas Francesca Archibugi y Francesco Piccolo, no se limita a retratar una época pasada, sino que introduce elementos de thriller al más puro estilo italiano. La trama logra así sumergir a los espectadores en un misterio relacionado con la muerte de un conocido productor de cine, que tiene lugar la misma noche en que la selección italiana pierde un importante partido de fútbol.

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La película nos traslada al verano de 1990, durante la Copa Mundial de Fútbol en Italia (de hecho, el título de la cinta hace referencia a un conocido cántico de la época). En Roma, a orillas del Tíber, todo el mundo observa atentamente la retransmisión del partido de semifinales. Justo cuando el jugador italiano Aldo Serena falla el último penalti, dando la victoria a la selección argentina, un Maserati negro se precipita al río ante la indiferencia de los presentes. Con esta apertura, paradójica y arrolladora, Virzì marca en gran medida el estilo de toda la película. Dentro del coche iba el productor Leandro Saponaro (Giancarlo Giannini), y la policía llama a declarar a las últimas personas que lo vieron con vida esa noche: tres jóvenes guionistas. En ese momento comienza un largo flashback a través del cual vamos descubriendo la historia de estos personajes. 

Antonino (Mauro Lamantia), estudiante de cine siciliano, Luciano (Giovanni Toscano), procedente de una familia de clase obrera de la Toscana, y Eugenia (Irene Vetere) una joven frágil e insegura nacida en una familia burguesa de Roma, se conocen un tiempo atrás como finalistas del prestigioso Premio Solinas. Desde entonces los tres han permanecido unidos, tratando de abrirse camino dentro de la industria cinematográfica italiana, hasta acabar inmersos en un universo dinámico y abrumador poblado por maestros y estafadores. Acompañamos a los protagonistas a través de una una bella y caótica Roma, saltando de un plató de cine a otro (en esa época Federico Fellini está terminando de rodar La voz de la Luna), mientras decenas de jóvenes escritores como ellos trabajan incesantemente produciendo guiones para otros. Se trata de un panorama asfixiante, dominado por fiestas ostentosas donde se mezclan políticos y artistas, venerados actores que se aprovechan de su posición y productores de cine fraudulentos.

La idea de la película surgió hace dos años, mientras Virzì asistía al funeral de Ettore Scola. “En ese momento me di cuenta de que nos había dejado el último de los grandes. Decidí que quería mostrar mi agradecimiento a todos estos personajes míticos, y quería hacerlo de una forma irreverente, como ellos mismos me habían enseñado”, según reconoce el propio director. A la película no le faltan momentos divertidos, como cuando el productor Saponaro discute con un apasionado Antonino acerca de un biopic sobre Antonello da Messina. Es una pena que los tres protagonistas se presenten de una forma un tanto caricaturesca ya que, en un mundo de por sí exuberante, tal vez habrían funcionado mejor con una representación algo más sobria. Por otra parte, dadas todas las referencias directas e indirectas a personajes de la vida real, es inevitable preguntarse si los espectadores que no logren conectar con estos nombres podrán disfrutar igualmente de la película. En resumen, estamos ante una historia un tanto superficial, provocadora y melancólica, casi un alegato a favor del recuerdo y la anécdota, pero sobre todo ante una película auténtica y satisfactoria.

Noches mágicas es una producción de Lotus Production y RAI Cinema, en colaboración con 3 Marys Entertainment. La película se estrenará en cines italianos el próximo 8 de noviembre de la mano de 01.

(Traducción del italiano)

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