email print share on facebook share on twitter share on google+

ARRAS 2018

Crítica: Miss Hanoi

por 

- El refrescante acercamiento de Zdenek Viktora al thriller de Europa del Este introduce al espectador en una investigación en pareja en el corazón de la comunidad vietnamita de la República Checa

Crítica: Miss Hanoi
Ha Thanh Spetlikova y David Novotny en Miss Hanoï

"Eres demasiado educado, tienes que seguir tus instintos, no ceder nunca, y no creerte todo lo que te digan". Al abordar una investigación policial en torno a un complejo asesinato y encabezada por un dúo atípico, el checo Zdenek Viktora podría haber recorrido caminos ya trillados en el cine de género; en cambio, ha inyectado en él una dimensión relativamente inédita en la producción de Europa Central, adentrándose en la comunidad vietnamita checa en su segundo largometraje, Miss Hanoi [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, presentado en el 19º Festival de Arrás, en la sección Visions de l’Est.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

"¿Tu madre siempre está enfadada? Tiene que acostumbrarse a que seas policía". Para Ahn (Ha Thanh Spetlikova), el descubrimiento del cuerpo de un delincuente local, ahorcado a orillas de un lago, con los dos antebrazos rotos, en las cercanías de la pequeña ciudad del norte de Bohemia donde está comenzando su carrera como policía, está lejos de ser irrelevante. El hombre acababa de salir de la cárcel unos días antes, después de casi cuatro años a la sombra (una pena reducida, pues era menor en el momento de los hechos) por el asesinato de Hien, apodada Miss Hanoï porque se presentaba a todos los concursos de belleza. La hermana de Hien se llama Hai; en su día, era la amante de Ahn, y acaba de reaparecer tras cuatro años sin dar señales de vida. Para complicar la historia todavía más, la madre de nuestra joven policía, que regenta una tienda en una zona comercial (el Sapa) inmensa y exclusivamente vietnamita, tiene lazos económicos y de amistad con la familia de la fallecida, que todavía está de luto. Un laberinto en el que irrumpe sin ningún tacto Kriz (David Novotny), el capitán de la brigada criminal que va a ocuparse del caso, un individuo autoritario y bastante grosero, por no decir racista, pero que necesita a Anh para moverse por esta comunidad asiática, de la que no sabe absolutamente nada. De las sospechas a la búsqueda de testigos y la verificación de cohartadas, la búsqueda de la verdad les llevará a nuevas pistas, y Anh realiza su propia investigación paralela, cada vez más atrapada entre sus sentimientos y su deber, entre el pasado y el presente, entre su comunidad de origen y el país de adopción en el que nació...

Más allá de una trama policiaca a fin de cuentas clásica pero bien trabajada a varios niveles, de las sólidas interpretaciones y de la eficaz puesta en escena, Miss Hanoi se revela como una cinta impresionante que nos descubre, casi de forma documental, la comunidad vietnamita checa. Una forma muy ingeniosa de abordar los temas de la integración (pues el film habla de la segunda generación de inmigrantes) y la xenofobia en una Europa Central en la que la existencia de una minoría asiática muy activa suele pasar desapercibida. Sin llegar a revolucionar realmente el género policiaco, el film trastoca con ligereza los códigos (interrogatorios, rastreo, persecuciones, pistas en un diario y en vídeos, relectura del pasado a la luz del presente, domesticación mutua de dos compañeros que aprenden a conocerse y a superar sus diferencias, etc.), logrando sobre todo proporcionar un punto de vista interesante sobre los prejuicios y conflictos de la doble cultura.

Producida por Screenplay By, Miss Hanoi es vendida internacionalmente por la compañía suiza Kali Films.

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.