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ARRAS 2018

Crítica: Back Home

por 

- Magdalena Lazarkiewicz firma una película dura y mordaz sobre la vuelta a casa de una joven que se había alejado de su familia ultracatólica

Crítica: Back Home
Agnieszka Warchulska y Sandra Drzymalska en Back Home

"¿Eres un fantasma?", "Fui a ver a un médium y me dijo que habías muerto”. En Back Home, proyectada en la 19ª edición del Festival de Cine de Arras (del 2 al 11 de noviembre) como parte de la sección Visions de l'Est, la experimentada realizadora polaca Magdalena Lazarkiewicz se centra en un doloroso proceso de reintegración familiar, en un ambiente dominado por unas fervientes creencias religiosas que ocultan secretos oscuros.

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Labios agrietados, rostro pálido y un aire inquietante; vestida con una falda de cuero negro, abrigo y tacones altos, que golpean el suelo a cada paso. A sus 19 años, Ulka (Sandra Drzymalska) ya no se parece en nada a la niña que cantaba Gloria in excelsis Deo al inicio de la película. Cuando la joven regresa a casa tras un periodo de ausencia, su madre (Agnieszka Warchulska) la recibe en silencio, la ayuda a lavarse y quema todas sus cosas en el horno del sótano. No sabemos qué ha pasado, ni cuánto tiempo ha permanecido lejos del apartamento que comparte con su padre (Miroslaw Kropielnicki) y sus dos hermanos, el arisco Jan (Stanislaw Cywka) y el tierno Karol (David Rostkowski). Las paredes están decoradas con crucifijos y cuadros de la Piedad, y la rutina familiar está marcada por los rezos cotidianos y las frecuentes visitas a la iglesia, donde el tío Jerzy (Tomasz Sobczak) oficia las ceremonias. El catolicismo tiene un gran peso en este ambiente asfixiante en el que reina la incomunicación. Ulka está evidentemente traumatizada, pero su familia evita mirarla a los ojos, murmurando a su paso e incluso llegando a encerrarla en su cuarto. Cuando descubre que todos la daban por muerta, tras ver una placa con su nombre en la iglesia, la joven huye junto a Lena (Katarzyna Herman), una mujer con problemas de alcoholismo con la que comparte secretos sobre su pasado. Al regresar a casa después de una visita a la comisaría, Ulka debe enfrentarse a su tío, el sacerdote, que intenta presionarla para que confiese (“¿Cuántas veces lo has hecho? ¿Con cuántos hombres?”). La verdad acaba saliendo a la luz, y los secretos de la familia quedan expuestos, poniendo en evidencia su aparente moralidad. Finalmente, los distintos acontecimientos llevan a la protagonista a tomar decisiones cruciales...

Back Home resulta implacable y absolutamente conmovedora, partiendo de un guión escrito de forma metódica y habilidosa por Lazarkiewicz y Katarzyna Terechowicz. Gracias a unas interpretaciones más que solventes, la fotografía oscura de Wojciech Todorow y la música de Antoni Komasa, la directora logra componer una obra intransigente y mordaz. Con todo, la cinta cuenta con un gran peso ideológico centrado en la hipocresía y la fe, que puede resultar más o menos incómodo para los espectadores en función de sus creencias personales.

Back Home es una producción de Argomedia, y sus ventas internacionales corren a cargo de The Moonshot Company.

(Traducción del francés)

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