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GINEBRA 2018

Crítica: The Witness

por 

- El director suizo de origen macedonio Mitko Panov presenta su último largometraje, que retrata una cacería en pleno corazón de los Balcanes

Crítica: The Witness
Padraic Delaney y Bruno Ganz en The Witness

Casi diez años después de su última película, The War Is Over, que fue presentada durante las Jornadas de Soleura, el director suizo de origen macedonio Mitko Panov vuelve a hablar sobre los traumas de la guerra utilizando la ficción como motor. El resultado es The Witness [+lee también:
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, una coproducción de Suiza, Macedonia, Irlanda y Croacia que se estrenó a nivel mundial en el Festival Internacional de Cine de Ginebra (GIFF). Mitko Panov ofrece a los espectadores un thriller que se centra en un hombre que busca la verdad sin importarle las consecuencias.

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El juicio internacional del coronel Pantic, acusado de cometer crímenes contra la humanidad, lleva años en marcha en el Tribunal Internacional de La Haya. El problema es que nadie se atreve a declarar en su contra por temor a enfrentarse a la ira de un hombre que, a pesar de estar entre rejas, sigue influyendo en el país de manera considerable.

Vince Harrington (interpretado por Padraic Delaney, también conocido por dar vida a Teddy O'Donovan en El viento que agita la cebada [+lee también:
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, de Ken Loach), un abogado que conoce muy bien el caso de Pantic, decide partir hacia la antigua República de Yugoslavia en busca del único hombre capaz de desenmascarar y acusar públicamente al coronel. Ese hombre es el antiguo general Nikola Radin, testigo de las atrocidades cometidas por Pantic, quien ha decidido enfrentarse a sus demonios internos refugiándose en los montes Balcanes.

Al contrario de lo que se esperaba, el viaje de Harrington se convierte en una cacería en búsqueda de una verdad que podría no revelarse nunca. El tímido y aparentemente inseguro abogado irlandés debe asumir sus miedos al enfrentarse a un nivel de violencia para el que claramente no estaba preparado.

El director Mitko Panov, de origen macedonio, crea un thriller tenso (a pesar de que el productor Gérard Monier lo describa más bien como un western), que, lamentablemente, en ocasiones resulta inverosímil (¿por qué los personajes hablan en inglés en Macedonia? ¿Cómo puede disparar con tanta precisión un hombre que nunca ha empuñado un arma?). Sin embargo, su intento de hablar de las secuelas de las atrocidades de la guerra resulta digno de elogio. Vale la pena destacar la interpretación de Bruno Ganz, que interpreta con emoción y fuerza a un hombre (el antiguo general Radin) destrozado por los recuerdos de las guerras de los Balcanes, un hombre que intenta lidiar con los actos que cometió además de con lo que podría haber hecho y lo que no debió hacer.

¿Cuál es la diferencia entre la violencia legitimada por la guerra y la pura violencia que se comete solo por el placer de ver como sufre otro ser humano? Nikola Radin ha decidido abandonar el papel de héroe y se ha puesto su sombrero de poeta para relatar un pasado del que es difícil hablar, un pasado cruel que se arrastra hasta el presente, como una sombra siempre al acecho.

The Witness ha sido producida por Tipi'mages Productions y coproducida por Pirej Film Dooel, Samson Films, MP Filmska Produkcija, RTS Radio Télévision Suisse y Téléclub. Tipi'mages Productions se encarga de las ventas internacionales.

(Traducción por Marina García Gómez)

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