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BLACK NIGHTS 2018 Competición Óperas Primas

Crítica: Yung

por 

- El director novel Henning Gronkowski se aventura en la escena nocturna de Berlín con una película que no juzga las decisiones de sus personajes

Crítica: Yung
Janaina Liesenfeld y Emily Lau en Yung

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, primer largometraje del director Henning Gronkowski, presentado en la Competición de Óperas Primas del Festival Black Nights de Tallin, podría parecer una escena ordinaria sobre un padre que recoge a su hija del colegio, pero no lo es. Todas las preguntas que un padre normal le haría a su hija de camino a casa son planteadas por un hombre de cincuenta y tantos años que intenta aprovecharse de Jana (Janaina Liesenfeld), una adolescente que gana dinero manteniendo relaciones sexuales por webcam y mediante encuentros ocasionales con clientes mucho mayores que ella. En una habitación de hotel, la cámara recorre la suave piel de la joven hasta detenerse en los pies venosos y desgastados del hombre. En ese momento, el espectador se siente abrumado por sentimientos y emociones negativas, mientras que la cara de Jana permanece inexpresiva.

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Gronkowski se acerca sin pretensiones a la subcultura juvenil de Berlín en una película que se mueve entre el documental y la ficción, construyendo su narrativa en torno a un grupo concreto de amigas: Jana, Emmy (Emily Lau), Abbie (Abbie Dutton) y Joy (Joy Grant). Mientras experimentan con todo tipo de drogas y pasan horas bailando en los clubes nocturnos de la ciudad, las jóvenes tratan de descubrir quiénes son y qué buscan en la vida. No se arrepienten de nada, recurriendo al autoanálisis solo por obligación, pero durante sus conversaciones se muestran alerta, intercambiando cigarrillos, risas y argumentos.

Janaina Liesenfeld carga con el peso de la película y de sus escenas más atrevidas. Sin embargo, a pesar de la intensidad del contenido sexual, la película no coloca a sus protagonistas en situaciones incómodas. La cámara de Adam Ginsberg nunca revela demasiado, y Gronkowski no parece interesado en tratar a sus actrices como objetos. Su enfoque es el de un observador silencioso, que escucha a escondidas las conversaciones de las niñas, ya sea en el transporte público, en los tejados de la ciudad o en sus propias casas.

Tras la proyección de la película en el Festival de Cine de Múnich, muchos la compararon con Kids, de Larry Clark, aunque el debate acerca las actitudes libertinas de los adolescentes resulta en este caso un tanto pobre. Yung no plantea una idea crítica sobre estos comportamientos, no presenta una trama central clara y tampoco representa a una generación de jóvenes criados en un contexto disfuncional. La película no ensalza a sus personajes ni juzga sus decisiones, sino que se embarca en una auténtica montaña rusa de emociones a través de la vida y experiencias de las jóvenes. Emmy se hunde cada vez más en su adicción, a medida que se vuelve una experta en preparar sus propias drogas; Joy se dedica a traficar para poder pagar sus fiestas y caprichos, y Abbie sueña con marcharse a Los Ángeles (sus padres decidieron mudarse a Berlín porque “Dios les dijo que debían construir una iglesia”).

La marihuana, el GHB, el DMT, el éxtasis, los hongos, el LSD y las botellas de alcohol pasan de mano a mano (y de boca a boca) durante toda la película. “He probado prácticamente de todo, a excepción de la heroína y el crack”, asegura Joy, que aún así se encuentra en una posición muy distinta a la de su amigo Tyrell (Tyrell Otoo), cuyos padres le han suministrado drogas desde que tenía 6 años.

Yung nace de las propias experiencias del director en la escena nocturna de Berlín. Gronkowski, un actor reconvertido en cineasta, revisita lugares y situaciones de su pasado, mientras que los distintos DJs y músicos alemanes que aparecen en la película (MC NZI, DJ Hell, Abblou, Vegas, Fango, Malakoff Kowalski, Benjamin Lysaght y Cameron Avery) marcan el ritmo electrizante de la cinta y acompañan las frenéticas aventuras de las protagonistas.

Yung es una producción de la alemana Gruppe Gronkowski, coproducida por deutschfilm.

(Traducción del inglés)

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