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MACAO 2018

Crítica: María, reina de Escocia

por 

- La ópera prima de Josie Rourke narra con una fastuosa puesta en escena las intrigas cortesanas que llevaron a la unión de Inglaterra y Escocia

Crítica: María, reina de Escocia
Margot Robbie en María, reina de Escocia

La directora británica Josie Rourke se ha labrado una sólida reputación como innovadora en el arte dramático. Actualmente, es la directora artística de la Donmar Warehouse; es la primera directora teatral a la cabeza de uno de los principales teatros de Londres. Su trayectoria hasta realizar su ópera prima es similar a la de Sam Mendes, pero mientras que él fue a Estados Unidos a realizar su debut y acabó haciéndose con un Óscar, Rourke aborda uno de los temas favoritos del teatro británico: la pugna por el control de la corona de Inglaterra entre dos mujeres, Isabel I y María de Guisa, conocida coloquialmente como la reina de Escocia y regente de este reino desde 1554.

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, recientemente proyectada en el International Film Festival & Awards‧Macao (IFFAM), a diferencia del film Elizabeth (1998), de Shekhar Kapur, la película que dio prestigio internacional a Cate Blanchett, cuenta la historia desde la perspectiva de María, convirtiendo a Isabel en una figura secundaria. Es un auténtico juego de tronos, y mientras que Rourke subraya las diferencias entre las dos —una era católica, la otra, protestante, Isabel no estaba casada, María era sexualmente activa—, el principal impulso de la película, al igual que en la excelente adaptación teatral que Robert Icke hizo de la obra de Friedrich Schiller María Estuardo, es pintarlas como dos caras de la misma moneda.

Sin embargo, esta cinta, a pesar de su fastuosa puesta en escena, no llega a coronarse. Saoirse Ronan representa a una tenaz María, y brinda una interpretación bastante convincente, pero es difícil imaginarla gestionando un supermercado local, y no hablemos ya de grandes ejércitos. Margot Robbie es una elección extraña para el papel de Isabel, sobre todo porque se la comparará inevitablemente con su homóloga australiana, Blanchett, y esta es una comparación de la que pocas actrices saldrían bien paradas. La principal contribución de Robbie es dar una función al equipo de maquillaje. A medida que se desarrolla la historia, la actriz se echa cada vez más capas de maquillaje; al principio es para cubrir su varicela, pero posteriormente, parece que deba tener el aspecto de un payaso, pues Isabel no podía ser un bellezón y una solterona al mismo tiempo. La Isabel de Robbie es una antagonista bastante insulsa.

La trama, escrita por Beau Willimon, guionista de House of Cards, se basa en que ambas reinas necesitan un hijo, sobre todo María, pues su derecho a la corona británica es a través del linaje. En su lucha por el trono, impulsada por motivos políticos, María se casa infelizmente con Lord Darnley (Jack Lowden). Darnley es el personaje con el que Rourke parece haberse tomado más licencias artísticas, en un intento de llegar a los espectadores modernos. No se menciona que es primo de María, pero Rourke hace hincapié en su rumoreada homosexualidad, empleándola como gancho narrativo antes que su supuesto alcoholismo y carácter violento. La relación de este matrimonio se pinta a brochazo gordo; la adición de profundidad emocional resulta finalmente desfavorable para la intrigante trama que lastra el debut de Rourke.

María, reina de Escocia es una producción de la compañía británica Working Title Films y las estadounidenses Focus Features y Perfect World Pictures. Llegará a las pantallas europeas a partir del 17 de enero de 2019.

(Traducción del inglés)

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