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PELÍCULAS Alemania

Crítica: Lost Ones

por 

- Un año después de su prestreno en la Berlinale, el primer largo del cineasta alemán Felix Hassenfratz, que aborda el abuso infantil, se estrena en su país el 17 de enero

Crítica: Lost Ones
Maria-Victoria Dragus, Clemens Schick y Anna Bachmann en Lost Ones

Felix Hassenfratz ambientó su primer largo, Lost Ones [+lee también:
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, en la región alemana de Baden-Wurtemberg, donde él mismo nació. Sin embargo, el resultado final no es idílico y provincial, sino más bien crudo, realista e universalmente válido. 

Tras la inesperada muerte de su madre, Maria (Maria-Victoria Dragus, Tiger Girl [+lee también:
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) vive con su hermana menor Hannah (Anna Bachmann) y su padre (Clemens Schick, Hidden Reserves [+lee también:
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) en la mencionada provincia del sur de Alemania. A primera vista, parecen llevar una vida armoniosa en familia, en la que Maria ha asumido el rol de ama de casa e incluso ocupa el lugar de su madre, junto a su padre. Pero desgraciadamente, los espectadores descubren demasiado pronto que esta frase ha de entenderse en sentido literal. La hermana pequeña de Maria se siente rechazada por el lazo especial que la protagonista y su padre parecen compartir, así que se rebela, tiñiéndose el pelo de azul y rosa, fumando y bebiendo con otros jóvenes. Hannah espía a Maria y su padre, y acaba descubriendo que este abusa sexualmente de Maria, y probablemente lleva años haciéndolo. 

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Para proteger a su hermana, Hannah está dispuesta a sacrificar su sueño de estudiar en el conservatorio, arriesgándose a malgastar su talento para el órgano, que toca en la iglesia local. La banda sonora del film, por cierto, se compone íntegramente de música de órgano, así como de impresionantes cantos corales. El entorno religioso de la comunidad se describe con precisión, y resulta muy sugerente y verosímil. Sus valores morales contrastan con el crimen que se está cometiendo a puerta cerrada, ilustrando cómo funcionan los dobles estándares. Cuando un joven llega al pueblo y Maria se enamora de él, su deseo de liberarse de su padre se hace más intenso. Sin embargo, tendrá que afrontar que la fuerza necesaria para ello, el impulso final para dar el paso definitivo, deberá surgir de ella misma.

Hassenfratz acerca la cámara a sus protagonistas, tratando de capturar fielmente sus emociones. El realizador se decanta por colores oscuros y cálidos, similares a las tonalidades que se encuentran en la naturaleza, como las de la tierra y la madera, que resultan ciertamente adecuadas para la atmósfera de la cinta. El film se caracteriza por su ambientación meticulosa, especialmente en lo que concierne al vestuario, y por su uso del dialecto regional que hablan los actores. La actriz principal, Dragus, destaca particularmente en su interpretación de Maria.

Lost Ones es una película sobre el abuso sexual, y muestra lo difícil que puede ser para las víctimas hablar sobre estas situaciones. Las razones por las que las víctimas dudan si acusar abiertamente a sus abusadores son un tema de debate recurrente. La cinta se centra en esa falsa sensación de culpa, la vergüenza y el miedo de no ser tomado en serio, elementos que forman una mezcla catastrófica cuando se juntan. El film también reflexiona sobre las personas que tienen sospechas, pero que dudan sobre cómo actuar o no saben cómo ayudar.

Lost Ones se prestrenó en la Berlinale 2018 y recibió el reconocimiento "Especialmente valiosa" del Deutsche Film- und Medienbewertung (FBW). La película es una producción de Rat Pack Filmproduktion GmbH en coproducción con Viafilm GmbH, SWR y WDR; la distribución está a cargo de W-Film.

(Traducción del inglés)

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