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BERLÍN 2019 Generation Kplus

Crítica: Baracoa

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- BERLÍN 2019: Este documental sobre dos niños cubanos salió de las mentes de tres investigadores incansables, el argentino Pablo Briones y los estadounidenses The Moving Picture Boys

Crítica: Baracoa

En su primera incursión en el mundo de los largometrajes, el director argentino Pablo Briones decidió colaborar con dos colegas estadounidenses conocidos como The Moving Picture Boys, que cuentan con una extensa trayectoria en la industria del cine (Nashville 2012 y The Ballad of Shovels and Rope). Baracoa [+lee también:
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ficha del filme
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se ha presentado en la sección Generation Kplus de la Berlinale.

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The Moving Picture Boys, que se autodefinen como “directores de no ficción”, abordan el cine “real” con una claridad vital, ofreciéndonos diferentes imágenes que han reunido de acuerdo con una narrativa y estética lógicas, que no afectan a la autenticidad de sus películas. Pablo Briones ha decidido colaborar con ellos en una película sobre la vida cotidiana de dos niños cubanos: Antuán, de trece años, mirada modesta y temperamento explosivo; y Leonel, de nueve años, delgado, reservado y sensible. 

Los directores se interesan exclusivamente en sus vidas interiores y en la construcción de su identidad, por lo que dejan fuera del relato a sus familias y demás relaciones sociales. Esta ausencia hace que nos preguntemos (antes de oír la voz de la madre de Leonel) si los niños viven solos. La amistad de Antuán y Leonel nace ante nuestros ojos, mostrándonos cómo se complementan sus personalidades a medida que avanza la historia, así como las diferencias que amenazan con separarlos una vez acabada la infancia.

La amistad de Antuán y Leonel se desarrolla en el exterior, en las áridas extensiones de tierra de Pueblo Textil, repletas de objetos abandonados y sin valor hasta que se transforman en juguetes gracias a la imaginación de los niños. La primera parte de Baracoa, que se caracteriza por una pereza veraniega que invade cada escena, nos obliga a seguir el ritmo diario impuesto por Antuán y Leonel, con descubrimientos grandes y pequeños, sonidos amortiguados y una claridad que pronto da paso a la oscuridad de la noche. Una noche muy especial que se materializa en la aterradora cueva que los niños han decidido explorar.

Llegar al centro de la cueva les permite revelar deseos que todavía no habían expresado (Antuán se irá de La Habana con su padre y Leonel desea seguridad para los niños), y su vuelta a la luz parece haberles cambiado por completo. A partir de ese momento, los dos amigos, que hasta ahora habían sido grabados juntos, empiezan a aparecer en escenas separadas, hasta la repentina partida de Antuán.

Los amigos vuelven a verse en La Habana pero ya nada es como antes. La magia de la infancia ha sido reemplazada por una masculinidad estereotipada (que aparece durante una pelea de almohadas en la casa del padre de Antuán) en la que ninguna expresión de emoción es bienvenida.  

Baracoa es una película sobre la amistad. Es un retrato delicado sobre personalidades que luchan entre su propia naturaleza y las expectativas de la sociedad y de sus pares. El deseo de pertenecer y de ser reconocido es tan fuerte que enmascara cierta sensibilidad, una que la película acierta en descubrir. Una película delicada y resuelta, como las personalidades de sus protagonistas.

Baracoa ha sido producida por la compañía suiza C-Side Productions, junto con la española Playlab Films y la estadounidense The Moving Picture Boys; mientras que C-Side Productions gestiona los derechos internacionales.

(Traducción del italiano)

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