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BÉRGAMO 2019

Crítica: Pierino

por 

- Luca Ferri visitó un cinéfilo jubilado de Bérgamo en su casa todas las semanas durante un año y lo filmó en VHS mientras cuenta cómo ha pasado el día

Crítica: Pierino

En un universo cinematográfico plagado de superhéroes (hay unos 25 en Vengadores: Infinity War) parece posible narrar la vida de los “súper normales” como nosotros. Es lo que hace Luca Ferri en Pierino, estrenada como acontecimiento especial en la presente edición del Bergamo Film Meeting, después de su estreno en Dok Leipzig en noviembre. Pierino hace referencia a Pierino Aceti, un pensionista de 65 años de Bérgamo con dos características especiales: su meticulosidad y su pasión por el cine. “Ayer fui a ver El desprecio, que ha sido restaurada”, le dice Pierino al director. “Carlo Ponti, el coproductor italiano de la película, ha cambiado los colores, la música (de Georges Deleure a Piero Piccioni) y también ha cortado algunas escenas de desnudez de Brigitte Bardot, que es una muy buena actriz. ¡Al final, la película duró 88 minutos en lugar de 103!”.

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Pero no sólo Pierino es meticuloso. Durante 52 jueves, un año entero, el director visitó la casa del jubilado de 10:30 a 11:30 para hacerle la misma pregunta: “¿Qué has hecho esta semana?”. Oímos fragmentos de su vida privada, con los meses marcados en un calendario de Charlie Brown que Pierino tiene en la cocina: “Hay 39 minutos de aquí al cementerio. He saludado a siete conocidos: mi madre, mis primos y el barbero”. Momentos de cinefilia que representan pasión en estado puro, pero la meticulosidad de Pierino permanece firme: “En una revista de cine hacían una lista de los cumpleaños de varios actores y directores, pero tenía muchos errores. Isabelle Huppert nació en 1955, no en 1953. ¡El mismo año que Isabelle Adjani!”. Pierino ha anotado en un cuaderno todas las películas que ha visto y las ha clasificado en tres categorías: imprescindibles, recomendables y no recomendables. Lo ha hecho desde 1973, cuando tenía 20 años. Pierino bien podría ser uno de los habitantes del número 11 de la imaginaria calle parisina Rue Simon-Crubellier, donde se desarrolla la gran novela de Georges Perec, La vida: instrucciones de uso. A su manera, Pierino también captura “la sensación de que el presente está hecho de acumulaciones del pasado y del vértigo del vacío”, como escribió Italo Calvino en Seis propuestas para el próximo milenio, donde habla del libro de Perec. Ironía y angustia, la persecución de un proyecto y la grandiosidad de la poesía se funden en uno.

Sorprende el estilo experimental pero coherente de Luca Ferri, que grabó Pierino en VHS con una cámara de vídeo vieja para homenajear la cinefilia del señor Aceti, que posee una vasta colección de películas en VHS. “Era una buena forma de grabar la película y mantener una fusión coherente entre la forma y el contenido”, escribe el director, cuyo primer largometraje, Abacuc, estrenado en 2015, fue proyectado en el Festival de Cine de Turín y en el de Mar del Plata. Su segunda película, Colombi, fue proyectada en la sección Orizzonti de la 73ª edición del Festival de Cine de Venecia, y su última película, Dulcinea [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, fue seleccionada en la sección Signs of Life de la 71ª edición del Festival de Cine de Locarno,.

Pierino, que ha sido producida por el director junto a Andrea Zanoli para Lab 80 film (que también distribuirá la película en Italia), es parte de una trilogía “doméstica” que empezó con Dulcinea. La tercera entrega de la trilogía será La casa dell'amore. Tres películas grabadas en diferentes escenarios domésticos y en tres formatos diferentes. 16 mm para Dulcinea, VHS para Pierino y digital para La casa dell'amore.

(Traducción del italiano)

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