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PELÍCULAS / CRÍTICAS

Crítica: My Grandpa Is an Alien

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- Esta coproducción entre siete países es una interesante película de ciencia ficción para niños que transmite el espíritu de Amblin y demuestra conocimientos básicos de ciberpunk

Crítica: My Grandpa Is an Alien
Lana Hranjec en My Grandpa Is an Alien

Los codirectores de My Grandpa Is an Alien [+lee también:
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, los croatas Dražen Žarković y Marina Andree Škop, tienen experiencia en películas para niños: el primero dirigió The Mysterious Boy, la segunda parte de la exitosa franquicia local Koko [+lee también:
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, y la segunda es directora y productora de documentales y cortometrajes dirigidos a niños. Su último trabajo se estrenó la semana pasada en dos de los siete países que la han producido, Croacia y Bosnia y Herzegovina, y llegará a Eslovenia en mayo, a Eslovaquia en junio y a la República Checa, Noruega y Luxemburgo en otoño.

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La película empieza con el estilo característico de Amblin: bondad y un mensaje cariñoso y humanista. Una niña juega a Space Invaders en un Commodore 64 y escucha un éxito del pop yugoslavo en su walkman, cuando una nave espacial se estrella contra su casa.

Treinta años después, Una (la talentosa Lana Hranjec) vive en una casa, en la misma colina del bosque, con su madre (la cómica eslovaca Petra Polnisová), su abuelo (un conocido actor noruego, el veterano Nils Ole Oftebro), dos hermanos y un padre piloto que nunca está en casa. Una, que va a cumplir 11 años, es un poco masculina debido a su interés por la mecánica, que le ha inculcado su abuelo, un adorable excéntrico (que se parece al Doc de Regreso al futuro, excepto por el pelo) que ha inventado el “flatumotor”, un motor que funciona a base de flatulencias y que la familia ha recibido con una mezcla de deleite y consternación.

Una noche, Una descubre un extraño conjunto de estrellas que parece una honda. Más tarde, su abuelo es abducido por extraterrestres. A la mañana siguiente, su madre sufre un ataque y es trasladada al hospital, pero antes le dice a su hija que debe encontrar a su abuelo.

Sola en casa, Una descubre un pequeño robot (voz de Ozren Grabarić) que consiste en un balón con ruedas. Después de explicar su origen casiopeo y los motivos por los que sus colegas se llevaron al abuelo, Una y el robot, al que llama Dodo (porque es el último ejemplar), se van a buscar a su abuelo en una scooter con flatumotor para salvar a su madre y ayudar a Dodo a volver a casa. 

A pesar de las inconsistencias en la lógica de la historia, Žarković y Škop han creado un concepto fuerte donde el espíritu de la película va unido a la técnica: la película, una aventura infantil al estilo Spielberg con un toque de ciberpunk, combina con elegancia un CGI modesto pero de buen gusto con efectos más prácticos (Dodo es una estructura mecánica, excepto su cara, que se basa en emojis).

El guión lleva a los héroes al bosque y a un kayak en un río, con diálogos bien desarrollados entre la niña y el robot, que pronto se hacen amigos. Los espectadores sentirán que esta relación es real, y reconocerán fácilmente el mensaje positivo de la película sobre humanidad, amor y la importancia de la amistad. Además, se tratan otros temas como el bullying. Es una interesante película para niños que los padres también disfrutarán, ya que algunas bromas van más allá del público objetivo de la película.

My Grandpa Is an Alien es una coproducción entre Studio Dim de Croacia, Wady Films de Luxemburgo, Filmbin de Noruega, MasterFilm de República Checa, Artileria de Eslovaquia, Senca Studio de Eslovenia y Fabrika de Bosnia.

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(Traducción del inglés)

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