email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

CANNES 2019 Semana de la Crítica

Crítica: The Unknown Saint

por 

- CANNES 2019: Explorando metódicamente los mecanismos de precisión de la fábula burlesca, el marroquí Alaa Eddine Aljem pinta un sugerente cuadro social de su país

Crítica: The Unknown Saint

"¡Maldigo el día en el que encontraron al santo!". En un vasto paisaje desértico, en el que no llueve nunca y el suelo no se compone más que de piedras y polvo, ambienta el marroquí Alaa Eddine Aljem la trama de su primer largo, el divertido e ingenioso The Unknown Saint, presentada en competición en la 58ª Semana de la Crítica del 72º Festival de Cannes. En este territorio que recuerda a western, inundado por el aburrimiento, sin ninguna riqueza económica, y en el microcosmos de un pequeño pueblo habitado por varias figuras arquetípicas de las que el cineasta traza un relato casi caricaturesco en torno a una búsqueda del tesoro obstaculizada sin cesar por creencias locales profundamente enraizadas.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Arrancando a paso rápido, la cinta relata las desventuras de un ladrón (Younes Bouab) perseguido por la policía que entierra su botín, escondiéndolo en una tumba, en la cima de una alta colina en medio del desierto, antes de ser arrestado. Diez años más tarde, nuestro maleante sale de la cárcel y vuelve, como es lógico, a buscar su fortuna, pero para su gran y desagradable sorpresa, descubre en ese mismo lugar un mausoleo construido en homenaje a un santo desconocido. Objeto de devoción de los habitantes de los alrededores, para los que también supone la bendición del turismo de peregrinos y que incluso han trasladado su pueblo para estar más cerca, el lugar está custodiado de día y de noche. Nuestro ladrón se instala en el albergue local, decidido a recuperar su dinero lo antes posible. Pero sus intentos se ven frustrados sin cesar, de una manera u otra, a pesar de la ayuda de su cómplice, irónicamente llamado El Cerebro (Salah Bensalah).

Durante este tiempo, mientras que los días se repiten de forma casi idéntica, oscilando en variaciones imperceptibles, se añaden otros dos hilos narrativos: el de un padre y su hijo, agricultores que se han quedado obstinadamente en el antiguo pueblo (el mayor de ellos reza por el milagro de la lluvia, el pequeño solo sueña con irse de allí), y el de un médico recién asignado a la región que constata muy rápido que él no es más que la otra distracción de la semana (junto con el hammam) para las mujeres de la zona, que tratan sus males imaginarios con paracetamol. Los hombres pasan las horas en el peluquero, y cada pequeño acontecimiento que sucede en el pueblo se acoge como una gran atracción. El ladrón está cada vez más impaciente... 

El guion, bien medido y escrito por Alaa Eddine Aljem, le permite poner en escena con tranquilidad una película bastante divertida, fundada sobre una situación cómica muy cuidada, simple y eficaz. La película también ofrece varias claves de comprensión social de la atmósfera de un Marruecos alejado de los centros de modernización urbana, pero su aspecto de fábula bajo un control perfecto (casi científico) le impide despertar pasiones, pues las emociones se manifiestan distanciadas del espectador, con algunas escasas excepciones, lo cual no arruina la buena planta del film, que contrasta por su estilo de género híbrido con los trabajos a menudo empáticos y realistas que aparecen últimamente en el norte de África.

Producida por la compañía marroquí Le Moindre Geste y coproducida por la compañía francesa Altamar Films, The Unknown Saint es vendida internacionalmente por The Match Factory.

(Traducción del francés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.