email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

CANNES 2019 Competición

Crítica: The Dead Don’t Die

por 

- CANNES 2019: La cinta de Jim Jarmusch, producida con ayuda de los suecos de Film i Väst, ha inaugurado el festival y nos ha dado a conocer el concepto de zombis de la cafeína, que el mundo ya agradece

Crítica: The Dead Don’t Die
Adam Driver, Chloë Sevigny y Bill Murray en The Dead Don't Die

Tras unas cuantas proyecciones inaugurales sombrías en los últimos años —aunque algunos todavía están convencidos de que la enrevesada cinta de Arnaud Desplechin Los fantasmas de Ismael es en realidad una comedia—, el Festival de Cannes comenzó su 72ª edición con una película que se ha convertido de alguna forma en un grito por la inclusión. El icono indie Jim Jarmusch no solo demuestra que los zombis se merecen un lugar en el mundo, sino que pueden llegar a la competición cinematográfica más prestigiosa del mundo, aunque al final The Dead Don’t Die parece más un producto de un agitado fin de semana fuera de la ciudad que una declaración política, y ninguna mascota llamada Rumsfeld cambiará esto. Lo mismo vale para las gorras de MAWA ("Make America White Again", "Hagamos América blanca otra vez"), demostrando lo sutil que es en realidad esta broma.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Aunque apenas innova en lo que se refiere a historias sobre no muertos, al menos hay un claro afecto por la fórmula, con guiños a George A. Romero, polis de provincia que prefieren ignorar sus hallazgos y ciudadanos desafortunados que afrontan la epidemia repentina como mejor pueden. Y durante todo ello, la película se baña en la gloria del superestrellato combinado, pues la promesa del "mejor reparto de zombis jamás desmembrado" se cumple gracias a Bill Murray, que saca partido de su experiencia en Zombieland, Adam Driver, Chloë Sevigny y la gigante del pop Selena Gomez. ¿Es este otro caso de un grupo de superestrellas pasándoselo mucho mejor que el público? Pues sí. Pero cada frase fuera de lugar, o cada mención del tema musical del cantante de country Sturgill Simpson —y hay muchas—, se compensa con Tilda Swinton en el que quizás es uno de sus papeles con acento escocés más locos de toda su carrera. Y eso dice mucho, dado que su último film fue Suspiria, en la que interpretaba un personaje que se parecía mucho a Jabba el Hutt con gafas de diseño. 

En cuanto a las propias criaturas, estas llegan a mostrar algo de personalidad entre gruñido y gruñido, con Sara Driver e Iggy Pop abriendo paso. "Tienden hacia las cosas que hacían cuando estaban vivos", se fija el personaje de Adam Driver, y eso es exactamente lo que hacen; una pareja en particular apenas pueden mantenerse en pie, pero siguen exigiendo más café que la toda la población de Finlandia, como haciendo eco del grito enfadado de William Blake en Dead Man: "No estoy muerto. ¡¿No lo estoy, verdad?!". Si bien esta idea ya fue explorada en el videojuego Plants vs. Zombies, aunque de forma más hipster, también hace posible que todos estos juegos encajen bien en el universo de Jarmusch, que se apoya en el sarcasmo y la cafeína desde 1980. "Bienvenidos a mi mundo", dice Tom Waits, observando toda la catástrofe desde los arbustos; y francamente, puede que tenga algo de razón. Pero es una pena que para ser un apocalipsis, sea tan aburrido. 

Escrita por Jim Jarmusch, The Dead Dont Die es una producción de Joshua Astrachan y Carter Logan, en colaboración con Longride, Animal Kingdom, Chimney y Film i Väst. La distribución está a cargo de Focus Features (Estados Unidos) y Universal Pictures; ICM Partners posee los derechos internacionales.

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.