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CANNES 2019 Un Certain Regard

Crítica: Papicha

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- CANNES 2019: Con su primer largometraje, Mounia Meddour muestra los momentos más sombríos de la guerra sucia en Argel desde el punto de vista de una joven ávida de libertad

Crítica: Papicha

“Obedece o verás”. En los años 90, la guerra sucia que enfrenta al gobierno y al islamismo afecta a toda la sociedad argelina. Mounia Meddour, basándose en sus propios recuerdos, nos muestra esa época sombría a través de los ojos de una joven llena de energía y esperanza. El primer largometraje de la directora argelina, Papicha [+lee también:
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, fue presentado en la sección Un Certain Regard del 72º Festival de Cannes.

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Nedjma (Lyna Khoudri), la Papicha (“chica guapa”, en argelino) que da nombre a la película, es una estudiante universitaria de tercero de Francés, de carácter indomable y que no duda en transgredir las normas para disfrutar de su pasión por la moda. Por las noches, su amiga Wassila (Shirine Boutela) y ella, con la complicidad del guardia que mira hacia otro lado, escapan del campus universitario donde viven y cogen un taxi hasta una discoteca donde venden sus vestidos en los aseos. Por el camino, se maquillan, fuman y bailan al ritmo de la música, poniéndose rápidamente el hiyab cuando pasan por un control militar de carretera. El ambiente en Argel es sombrío; la radio no hace más que enumerar atentados; los muros están repletos de carteles apelando al uso del hiyab; en las universidades, grupos de integristas invaden las clases acusando a los profesores de “pervertir las mentes de los jóvenes”; y cada vez son más los que quieren exiliarse.

Pero Nedjma no quiere irse del país que ama y no se deja amedrentar por el discurso machista, tanto ella como Wassila son más de camisón de encaje y tanga de leopardo; y no dudan en burlarse cariñosamente de su compañera de habitación, la pía Samira (Amira Hilda Douaouda). Pero esta actitud fanfarrona se verá interrumpida violentamente por el asesinato de la hermana de Nedjma, una periodista comprometida. Destrozada, pero negándose a olvidar sus ideales, Papicha decide organizar en el campus universitario un desfile de moda de haïks (una prenda rectangular que cubre todo el cuerpo). Según se acerca el gran día, las advertencias y las amenazas se suceden: “cúbrete antes de que lo que te tape sea un sudario”.

Este retrato feminista nos seduce por su energía, su frescura y el carisma de su actriz principal; sin buscar grandes matices, la película consigue representar fielmente el angustioso clima de Argelia en los años 90: los matrimonios concertados, la incesante escalada de violencia o la opresión que sufren las mujeres, principales víctimas del adoctrinamiento (“las concentraciones de mujeres los viernes, son pecado”). La representación de una juventud ante la disyuntiva del exilio o el sufrimiento y la determinación de una joven heroína infatigable crean una película sencilla y efectiva cuyo tema principal, ya un clásico (representado en Mustang [+lee también:
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, por ejemplo), es un bonito homenaje a aquellos que perseveran ante la adversidad y sueñan con un mundo mejor.

Producido por las empresas francesas France The Ink Connection et High Sea Production, y coproducido por Tayda Films (Argelia), Scope Pictures (Bélgica) y por Catar. Jour2Fête se encarga de la distribución internacional de Papicha.

(Traducción del francés por Pedro Andueza González)

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