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CANNES 2019 Quincena de los Realizadores

Crítica: Alice et le maire

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- CANNES 2019: Nicolas Pariser firma una comedia política ingeniosa y excéntrica, con interpretaciones brillantes por parte de Fabrie Luchini y Anaïs Demoustier

Crítica: Alice et le maire
Fabrice Luchini y Anaïs Demoustier en Alice et le maire

"Habría amado a los hombres a pesar de ellos mismos". Esta cita de Jean-Jacques Rousseau, que está sacada de Ensoñaciones de un paseante solitario y aparece en Alice et le maire [+lee también:
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, de Nicolas Pariser, presentada en la 51ª Quincena de los Realizadores del 72º Festival de Cannes, refleja bastante bien la propuesta del cineasta francés, que aborda una vez más el hecho político tras su aclamado primer trabajo, Le Grand Jeu [+lee también:
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(presentado en Locarno 2015, Premio Louis-Delluc a mejor ópera prima). Diseccionando los sistemas a través de experiencias individuales, sin juzgar en ningún momento las debilidades humanas, y descubriendo así un vasto terreno de reflexión sobre el lugar de las ideas y los ideales en el campo de la acción compleja de la República, el realizador toma prestado en esta ocasión el estilo de la comedia, tras haber probado con el thriller, pero siempre con una línea ligeramente extravagante que lleva el sello de un cine de autor que "no odia la diversión". 

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"Tu puesto consiste en trabajar con las ideas, distanciarte de la acción municipal cotidiana, mirar al futuro". Con esto, Alice (Anaïs Demoustier), una joven filósofa que ha dado clases en Oxford, llega a la alcaldía de Lyon, a un mundo del que ignora por completo los usos y costumbres, que irá descubriendo a toda velocidad. Acudiendo a la llamada de socorro del alcalde (Fabrice Luchini), un político veterano que se ha dado cuenta de su completo agotamiento de ideas ("tengo la impresión de que me falta combustible, como un coche de carreras con un motor potente que está cerca de quedarse tirado"), Alice va a vivir un ascenso meteórico por la jerarquía municipal, mientras se suceden las discusiones (en los momentos más incoherentes, en el coche, por la noche, etc) con el dirigente municipal, que disfruta estas conversaciones. Son confrontaciones de ideas que aclaran, con sencillez y precisión, qué puede hacer actualmente la política, qué no puede hacer y qué podía pero ya no puede hacer, esbozando un cuadro sincero del trabajo que se realiza en el ayuntamiento de una gran metrópolis, desde los equipos de comunicación hasta los plenos municipales, desde los homenajes e inauguraciones hasta los eventos culturales, desde las reuniones de brainstorming hasta la redacción de discursos, desde los grandes proyectos repletos de conceptos de marketing, estudiados por expertos de todo tipo, hasta las ambiciones nacionales, etc. Todo ello en medio de una pasión ubicua que vampiriza la vida privada, atiza las envidias profesionales, roza a veces el absurdo (leer un libro en media hora, dirigir una mediación sobre un tema del que no se tiene ni idea, etc), pero que tiene consecuencias muy reales sobre la vida de todos los ciudadanos, en un entorno contemporáneo en el que la gestión de la pobreza está a la orden del día... 

Tejiendo una fina y cautivadora exploración de un tema de interés público, pero difícilmente trasladable al cine, especialmente en la medida en que se niega a trucar la trama con golpes de efecto narrativos, Nicolas Pariser logra dar cuerpo, sin ningún maniqueísmo, a las diferentes facetas de un estado de crisis democrática. Centrada en la palabra (lo cual sin duda desanimará a los incondicionales de la acción), la cinta se desarrolla con una armonía no exenta de humor, gracias a la profundidad de los diálogos, de los que se adueñan con un gran talento los dos intérpretes principales. Y si el último tramo puede resultar a algunos un poco falto de garra, en la línea de una apuesta por el realismo que se lleva hasta las últimas consecuencias, el conjunto no deja de ser un buen ejemplo del pensamiento útil para todos que el cine es capaz de infundir, bajo la cubierta de una comedia inteligente de una sutil maestría.

Producida por Bizibi y coproducida por Arte France Cinéma, Auvergne Rhône-Alpes Cinéma, Les Films du 10 y la compañía belga Scope Pictures, Alice et le maire está vendida internacionalmente por Bac Films.

(Traducción del francés)

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