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LA VALETA 2019

Crítica: Of Time and the Sea

por 

- El primer largometraje de Peter Sant es una obra experimental, segura y con un desarrollo lento; coproducida por Malta y Reino Unido y proyectada en el Festival de La Valeta

Crítica: Of Time and the Sea
Ruth Borg en Of Time and the Sea

El director australiano de origen maltés Peter Sant acaba de presentar su primer largometraje, Of Time and the Sea [+lee también:
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ficha del filme
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, una coproducción entre Malta y Reino Unido que se ha proyectado en el Festival de Cine de La Valeta, después de haberse estrenado en el FIDMarseille del año pasado. Es una ópera prima segura y valiente, grabada en lengua maltesa, que nos transporta a un mundo fantástico rocoso, árido y desolado, donde lo antiguo coexiste con lo moderno (los personajes usan microondas pero también visten una armadura), y donde reina una atmósfera de hostilidad y paranoia.

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La historia está ambientada en Primera, una de las tres islas áridas (las otras son Segunda y Tercera), que parece tener una población pequeña. Una enfermedad no especificada asoló la zona y todos los aquejados viven ahora en Segunda, mientras Tercera alberga a los animales que propagaron la enfermedad. La vida en Primera es lenta, monótona y repetitiva, y la película se centra en algunos de sus residentes (sin nombre): el “rey” (Narcy Calamatta), debilitado por la locura y la enfermedad, y sus dos hijas: una (Mandy Misfud) realiza las tareas domésticas y sustituye a la esposa ausente del rey; y la otra (la excelente Ruth Borg) sigue las órdenes de su padre para construir un bastión que proteja las tierras de su “palacio” —en realidad, es un búnker de piedra en un acantilado— de los intrusos. La paranoia del rey parece ser compartida por los demás residentes de Primera, ya que recibe la visita de un caballero que le dice “Cuidado con los visitantes” (quizás una referencia a las actitudes actuales hacia la inmigración).

A lo largo de la película, los personajes principales interactúan con otros personajes originales: un hombre chino que ha venido a Primera para “aprender a olvidar”, algunos vecinos locales y una orquesta de instrumentos de viento que altera por completo la dinámica y el orden establecido de las cosas.

Con su paz lenta, su narrativa minimalista y sus personajes gruñones, Of Time and the Sea queda abierta a cualquier interpretación (sobre todo, gracias al anonimato de los personajes y de las islas). ¿Primera, Segunda y Tercera representan a las tres islas principales de Malta? ¿Podemos aprender a ser selectivos con lo que olvidamos y librarnos de todos esos recuerdos acumulados en nuestra cabeza? ¿Es posible “romper el círculo eterno” y escapar de nuestras rutinas para expandir nuestros horizontes? Uno puede leer esta película como una crítica de cómo los gobiernos niegan cosas a sus ciudadanos, al igual que el rey almacena toda la comida de la isla para él.

A nivel técnico, la película es impresionante, si tenemos en cuenta las limitaciones técnicas y de presupuesto. El diseño de sonido es muy importante y contiene tantos detalles a varios niveles que es imposible captar todo a la primera. El trabajo de cámara estático del director de fotografía Martin Testar (que representa el 90 % del metraje) enfatiza la sensación de quietud y calma. La experiencia de Sant en otras formas de arte, principalmente en instalaciones, también es evidente en esta película.

Aunque Of Time and the Sea no atraerá al público mainstream al misterio y desolación del paisaje rural maltés, confirma a Sant como un autor y nombre a tener en cuenta en el mundo del cine arte.

Of Time and the Sea ha sido producida por la propia compañía maltesa de Sant, Hereonin. La mayor parte de la postproducción se hizo en Reino Unido.

(Traducción del inglés)

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