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LOCARNO 2019 Piazza Grande

Crítica: Days of the Bagnold Summer

por 

- Simon Bird no se pasa de rarito en su acertada adaptación de la novela gráfica de Joff Winterhart

Crítica: Days of the Bagnold Summer
Earl Cave y Monica Dolan en Days of the Bagnold Summer

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, el debut cinematográfico del comediante británico Simon Bird, es un homenaje a la vida suburbana; una celebración de lo ordinario. La película relata los problemas familiares de Daniel Bagnold (Earl Cave), un adolescente depresivo que en contra de su voluntad debe quedarse con su madre (Monica Dolan) durante las vacaciones de verano. Unas vacaciones que tenía previsto pasar con su padre recorriendo Florida en un MG descapotable. Visto desde otra perspectiva, la película trata de una introvertida bibliotecaria de 52 años que se esfuerza por encontrar pareja de nuevo mientras su angustiado hijo anda con cara mustia por casa sin poder siquiera limpiar de sus zapatos el vómito del perro. Esta comedia ambientada en el municipio londinense de Bromley está contada desde la perspectiva de ambos personajes, ya que tanto la madre como el hijo tienen el mismo número de escenas. Sin duda, este primer largometraje de Bird, recientemente estrenado en la Piazza Grande del Festival de Locarno, es un trabajo estudiado al detalle.

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Days of the Bagnold Summer es una película en la que los personajes tienen una mala mano de cartas y responden encogiéndose de hombros. Por encima de todo destaca el tono de la cinta, que encuentra un perfecto equilibrio entre la excentricidad y la abundancia de manierismos, lo que la convierte en una rareza acertada y no plañidera.

El guion de Lisa Owens, adaptado de la novela gráfica de Joff Winterhart, está lleno de diálogos ácidos e ironía. El tono extravagante y a la vez conmovedor del filme de Bird va de la mano con la banda sonora compuesta por los escoceses inquebrantables Belle & Sebastian, cuyos temas Get Me Away From Here I’m Dying, We Were Never Glorious y I Don’t Feel Like Dancing describen a la perfección el torbellino emocional que sacude a los protagonistas. El estilo de la banda sonora contrasta con los gustos de Daniel, que viste siempre con camisetas de Metallica y ansía liderar una banda de metal. De hecho, una subtrama de la película sigue su intento aparentemente en vano por conseguirlo.

Las dos fantásticas interpretaciones de los protagonistas constituyen el corazón de la película. Cave captura perfectamente esa sensación constante de duda que inevitablemente acompaña a todo a adolescente en su viaje a la madurez. Su personalidad insolente y sarcástica es más una señal de indiferencia que de rebelión. Daniel se ofende con facilidad y no puede evitar mostrar rencor. Por ejemplo, cuando se pelea con su mejor amigo Ky (Elliot Speller-Gillott) o al no poder ocultar su decepción por tener que pasar tiempo con su madre.

Dolan está sensacional en su papel de madre escrupulosa que ha aceptado su destino en la vida, pero sigue tendiendo la mano a las oportunidades que se le plantean, aun cuando se toma su tiempo para llamar a Douglas Porter (Rob Brydon) cuando este la invita a salir. Además, su hermana Carol (Alice Lowe) y su vecina Astrid (Tamsin Greig) son su principal apoyo. Tanto Lowe como Greig tienen rienda suelta para exagerar sus interpretaciones para compensar la timidez de Dolan. Esta última interpreta a la tristemente feliz Sue, una mujer que, a pesar de todo, rechaza compadecerse de sí misma.

Bird, conocido por su papel de Will McKenzie en The Inbetweeners, empieza con buen pie en su debut cinematográfico. Hay cierto toque de John Hughes en la forma en la que se preocupa por los desfavorecidos y captura los momentos de deseo y esperanza en constante lucha con la sensación estar equivocado. En las escasas ocasiones en las que la acción se mete en un callejón sin salida es cuando el guion se esfuerza demasiado en ser gracioso. Por ejemplo, la escena en la que hacen dulces es divertidísima, pero intenta abarcar demasiado en comparación con el tono de comedia ácida y llena de matices que tienen algunas de las mejores escenas de la película. Por suerte, en la mayoría de casos, Bird se mantiene alejado de lo cursi y encuentra un equilibrio perfecto.

Quickfire presenta la película en colaboración con Altitude Film Entertainment, Storyhouse y Pont Neuf Production. Producida por Stigma Films. Altitude se encarga de su venta.

(Traducción del inglés)

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