email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SAN SEBASTIÁN 2019 New Directors

Crítica: La inocencia

por 

- La ópera prima de Lucía Alemany transmite verdad casi documental dentro de una ficción sobre las tormentas adolescentes, rodada en su propio pueblo y apoyada por The Screen

Crítica: La inocencia
Carmen Arrufat, Estelle Orient, Lidia Moreno y Laura Fernández en La inocencia

Lucía Alemany posee un cuerpo fibroso, ágil y musculado, labrado en sus años de aprendizaje en una escuela de circo de Barcelona. Su rostro transmite alegría y entusiasmo, y conserva algo de ingenuidad infantil. Tal vez sea coincidencia, porque la protagonista de su primera película es una chica que aún no ha llegado a la edad adulta, empieza a descubrir su sexualidad y sueña con salir de su pueblo para estudiar técnicas acrobáticas en la Ciudad Condal: la encarna la debutante en el cine Carmen Arrufat, elegida a través de castings, cuyo rostro destila la nobleza, el pudor y, a la vez, la inconsciente rebeldía de la juventud. Por eso no es extraño que la ópera prima de Alemany se titule La inocencia [+lee también:
tráiler
entrevista: Lucía Alemany
ficha del filme
]
, porque su personaje central la derrocha, la refleja y la contagia a toda la película. El film, que contó en su desarrollo con el apoyo del programa The Screen (leer más) de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM), compite en la sección New Directors de la 67ª edición del Festival de San Sebastián.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Rodada en el propio pueblo valenciano donde vive Alemany, con sus vecinos convertidos en extras y actores esporádicos, La inocencia retrata a la perfección, con detalles naturales, la vida en una pequeña localidad levantina, con sus verbenas, sus procesiones, los baños en la piscina municipal y sus corros de vecinas sentada en la calle, en verano, a la fresca. Ese mismo vecindario es testigo, no siempre silencioso, de todo lo que acontece en el municipio, y se convierte en censurador de los actos ajenos y en propagador de noticias/cotilleos. En un microcosmos así, las disidencias, las alternativas y las extravagancias, incluso algunas modernidades, son censuradas duramente. Y todo ello, más el plus de un machismo alimentado durante siglos en España, lastran la libertad, el vuelo, las ganas de crecer y la espontaneidad de jóvenes que aún conservan el valor que da título de esta película.

Filmada a base de numerosos planos secuencias, en La inocencia la cámara semi-documental de su directora –que admite su admiración por Fish Tank [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Andrea Arnold
ficha del filme
]
, de Andrea Arnold– ama a su actriz principal, acaricia su rostro y captura la pureza de su mirada, rebosante de expresividad y vida, todo eso que el tiempo se encargará de ir cambiando y opacando. Es ese rostro de la joven Arrufat –que como reconoce, Alemany, recuerda al de Adèle Exarchopoulos, sobre todo en La vida de Adèle [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Abdellatif Kechiche
ficha del filme
]
– el espejo donde se estrella una trama que expone problemáticas familiares, adolescentes y sociales que aún siguen estando desgraciadamente candentes en la sociedad española, y no sólo rural. Sirva como ejemplo la falta de comunicación de la protagonista con sus padres –encarnados por unos, como siempre, magníficos Sergi López y Laia Marull–, pues prefiere contar un gran secreto que la aflige a la madre de una amiga antes que a la propia.

La inocencia, con guion de Lucía Alemany y Laia Soler Aragonés, es una producción de Turanga Films S.L. y Un Capricho de Producciones. De su distribución y ventas se encarga Filmax. En San Sebastián este film comienza una larga carrera que continuará por otros muchos festivales de cine durante los próximos meses.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.