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ARRAS 2019

Crítica : Negative Numbers

por 

- La prisión, la juventud, el crimen organizado y el rugby se mezclan en el primer largometraje del georgiano Uta Beria, que explora el poder ambivalente del grupo y el sistema

Crítica : Negative Numbers

“Aquí, las reglas son simples: estás con ellos o estás jodido”. Conocimos a la organización de los “vori v zakone” (los ladrones de la ley), a través de películas como Promesas del Este, de David Cronenberg. Negative Numbers [+lee también:
entrevista: Uta Beria
ficha del filme
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, el primer largometraje de Uta Beria, estrenado en la 20ª edición del Festival de Cine de Arras se sumerge en esta cultura criminal, nacida en las prisiones de la Unión Soviética, que ha sobrevivido a la caída del comunismo y que está muy arraigada en Georgia.

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“¿La línea es segura? Tengo que organizar una revuelta en dos meses, una sublevación en todo el país. Tú te encargas de los jóvenes. A la señal, toda la prisión deberá rebelarse. Si lo consigues, te convertirás en el vori más joven”. Para Nika (Sandro Kalandadze), las órdenes de su hermano mayor son sagradas, una misión secreta ligada a los problemas políticos nacionales que debe llevar a cabo utilizando su posición de autoridad criminal plenamente reconocida por sus compañeros y por la administración del establecimiento penitenciario donde una treintena de menores purgan penas por agresiones, tentativas de asesinato y otros delitos similares.

Nika, una especie de pequeño rey en un territorio donde cada recluso tiene un lugar asignado (en el clan bajo influencia vori o entre los denominados “punks”, los sirvientes de todos), gestiona la colecta de dinero que todos los miembros del grupo criminal deben hacer en un sistema piramidal. Un control absoluto de este entorno aislado que se resentirá con los entrenamientos de rugby que imparte tres veces por semana un entrenador externo (Aleksandre Gugava). Nika empezará a dudar y a ver peligrar su posición dominante, no exenta de riesgos, al sentirse cómodo con este juego donde todos son, en teoría, iguales sobre el terreno de juego, y que rompe con la violenta jerarquía carcelaria…

El guión escrito por el director (a partir de una idea de George Duchidze), inspirado en hechos reales, hace un retrato muy realista y exacto de la vida cotidiana (una rutina plagada de incidentes, algunos particularmente dramáticos y otros introducidos para diversificar un argumento bastante simple) de esta juventud presa, apoyándose (más allá de Nika y del entrenador) en algunos personajes emblemáticos: el malvado (George Khurtsilava), el ambiguo Zuka (Viktor Barbakadze), las víctimas Mate (Tedo Bekauri) y Dachi (Lasha Katsiashvili) o el guardia Kako (Gaga Shishinashvili). La cámara ágil de Tato Kotetishvili utiliza con inteligencia los espacios limitados (barracones, pasillos, rincones, patio) y los movimientos del grupo y de los individuos dentro y fuera del campo, para retratar a la perfección (a escala de un microcosmos, que es el reflejo del macrocosmos del país) lo difícil que es escapar de una estructura perniciosa muy bien implantada, donde la libertad sólo puede llegar gracias a la suma de decisiones personales valientes y de la fuerza de actuar juntos.

Negative Numbers ha sido producida por las compañías georgianas Magnet Film y Alief, la italiana 39Films y la francesa Wide, con el apoyo de Eurimages. Wide Management gestiona las ventas internacionales.

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(Traducción del francés)

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