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BLACK NIGHTS 2019 Competición

Crítica: Gipsy Queen

por 

- Hüseyin Tabak demuestra que la fórmula de las películas de boxeo todavía funciona

Crítica: Gipsy Queen
Alina Serban y Tobias Moretti en Gipsy Queen

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, de Hüseyin Tabak, proyectada en la sección principal del festival Black Nights de Tallín, no es una historia imbatible en la taquilla pero se sostiene. Principalmente, gracias a la intensidad de la actriz gitana Alina Serban —y su habilidad para pegar uno o dos puñetazos cuando la ocasión lo requiere—, que interpreta a Ali, una mujer de treinta años que ha sido desheredada por su padre y que se nos presenta dando gritos de dolor mientras da a luz a su segundo hijo. Después de un tiempo viéndose obligada a hacer lo imposible para alimentar a sus dos hijos (con sus miserias representadas a través de dibujos infantiles), Ali encuentra una rutina tolerable: hacer trabajos temporales y compartir piso con otra mujer (Irina Kurbanova, que interpreta a una aspirante a actriz con movimientos propios de Kill Bill), puesto que nadie alquila a los gitanos. Ya casi había olvidado su prometedor pasado cuando consigue un nuevo trabajo en un club nocturno, que esconde un ring de boxeo.

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Hasta aquí, se parece a Million Dollar Baby ya que, al poco tiempo, Ali, apodada “Gipsy Queen”, tiene una segunda oportunidad al convertirse en boxeadora “con un mes para hacer lo que otros hacen en un año”. También hay un mentor canoso que tuvo su momento de gloria, aunque al tratarse de una coproducción entre Alemania y Austria y no de una película Hollywoodiense, no rebosa la actitud de Clint Eastwood, lleva una cresta y no parece disfrutar la felación que le hacen en el sótano.

La fórmula no es novedosa pero funciona: no importa cuántas películas sobre entrenamientos hayas visto en tu vida, siempre son divertidas y cuando el protagonista se sube al ring, lo apoyas. La falta de glamour nos transporta a la primera película de Rocky, donde un hombre pobre tenía que entrenar subiendo unas escaleras. Pero Ali lo tiene más difícil mientras intenta pagar las facturas y enfrentarse a sus problemas familiares, ya que su hijo sufre abusos en el colegio. Tabak no pinta un cuadro muy bonito con esas mesas de bar pegajosas, las dificultades económicas y las personas que se maltratan unas a otras. También nos dice que la primera oportunidad de Ali llega con un disfraz de gorila y un grupo de hombres que sale precipitadamente de una despedida de soltero.

Es una pena que la historia se desvíe por un terreno resbaladizo, con flashbacks innecesarios que ilustran la relación de Ali con su padre o nos muestran su herencia. Además, hay algunos toques sentimentales que parecen completamente fuera de lugar, si tenemos en cuenta lo sensata que es la protagonista. Pero cuando Ali da su primer puñetazo o golpea el saco de boxeo después de más de diez años, con una expresión de satisfacción en la cara, se te olvida y escuchas la frase: “¡Este es tu round, esta es tu vida!”. Cuando se trata de películas de boxeadores, la fórmula es imbatible.

Gipsy Queen es una coproducción entre Alemania y Austria escrita por Hüseyin Tabak. Ha sido producida por Danny Krausz, Florian Krügel y Kurt Stocker para Dor Film-West Produktionsgesellschaft mbH y ARTE, en asociación con Norddeutscher Rundfunk y Österreichischer Rundfunk. Está siendo distribuida por Luna Filmverleih (Austria) y ARRI Media Worldsales, que también gestiona las ventas.

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(Traducción del inglés)

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