email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

VENECIA 2020 Competición

Crítica: Never Gonna Snow Again

por 

- VENECIA 2020: En esta oscura fábula polaca dirigida por Małgorzata Szumowska y Michał Englert, no está Thanos, pero sí un masajista ucraniano

Crítica: Never Gonna Snow Again
Łukasz Simlat, Alec Utgoff y Weronika Rosati en Never Gonna Snow Again

Seleccionada como la candidata polaca a los Óscar, Never Gonna Snow Again [+lee también:
tráiler
entrevista: Małgorzata Szumowska y Mic…
ficha del filme
]
podría ser la película más extraña presentada este año en la competición oficial del Festival de Cine de Venecia, lo cual es algo bueno. La última cinta de Małgorzata Szumowska, codirigida por primera vez junto a su habitual director de fotografía Michał Englert, presenta una agradable atmósfera de misterio. En cierto modo, se parece a la reciente Vivarium [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Lorcan Finnegan
ficha del filme
]
, sobre todo por sus largas hileras de casas idénticas, que conforman un vecindario privado y acomodado donde, a pesar de la vigilancia constante, abundan las peculiaridades y las tragedias.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Este es precisamente el lugar de trabajo de Zhenia (el excelente Alec Utgoff), un masajista muy solicitado que creció cerca de Chernobyl, y que pasa los días yendo de puerta en puerta, llamando al timbre y ofreciendo un momento de alivio a todos los residentes infelices del vecindario. Estos individuos incluyen una ama de casa (Maja Ostaszewska, a la que vimos anteriormente en la espectacular Cuerpo [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Malgorzata Szumowska
entrevista: Malgorzata Szumowska
ficha del filme
]
, de Szumowska), que bebe vino como si fuera agua, al estilo de una verdadera cristiana; una viuda cuyo hijo está comenzando un negocio de drogas y cuyo esposo está literalmente abonando la tierra (Agata Kulesza); y un hombre que lidia con su enfermedad (Łukasz Simlat). Sean quienes sean, Zhenia es capaz llevarlos a donde ellos quieran. Y luego traerlos de vuelta, con tan solo un chasquido de sus dedos.

Sin profundizar demasiado en los métodos peculiares de Zhenia, la cinta recuerda en cierto modo a Under the Skin [+lee también:
crítica
tráiler
entrevista: Jonathan Glazer
ficha del filme
]
, de Jonathan Glazer, o incluso a Déjame salir. Resulta fácil imaginar esta película fuera del prestigioso entorno de Venecia, acogida por un público amante del cine de género, por lo general más abiertos a no obtener todas las respuestas de inmediato, si es que alguna vez las consiguen. Nos encontramos ante una historia muy compleja, aunque emocionalmente forzada, con algunas observaciones hilarantes que destacan por su precisión, como el dueño del perro que les dice a los transeúntes asustados: "Solo está diciendo hola". Zhenia, que pasa los días en su apartamento vacío o cargando con su camilla de masajes como hacía Antonio Banderas con su guitarra hace años, es capaz de usar sus habilidades hipnóticas para conseguir todo lo que necesita, como un permiso de residencia, o simplemente para entrar en las cabezas de sus clientes. No está claro lo que quiere realmente, y tan solo un niño parece "saber quién es" en realidad. Sin embargo, los espectadores no disfrutan de ese lujo.

A pesar de algunas referencias locales, se trata de una historia bastante universal que podría ser fácilmente trasladada a otro lugar. Al igual que la forma en que sus clientes tratan a Zhenia, quejándose de los inmigrantes y los ucranianos cuando bajan la guardia, aprovechándose de alguien cuyo trabajo también es escuchar, solo para afirmar que, en realidad, son “muy tolerantes, incluso demasiado tolerantes”. No es de extrañar que el joven los acabe sometiendo pacíficamente con sus masajes.

El planteamiento de la obra transmite una sensación de sitcom que no siempre acaba de funcionar, con Zhenia entrando y saliendo de las vidas de estas personas tan diferentes, que lo devoran con los ojos y le piden que masajee la barriga de su perro mientras están en ropa interior (algo que seguramente enorgullecería a Bryan Cranston). Todo esto mientras esperan un invierno que simplemente no llegará, o al menos no como solía hacerlo, diciéndole a los niños que "nunca volverá a nevar". Un cuento de hadas gris, extraño e impresionante.

Never Gonna Snow Again es una producción de Agnieszka Wasiak, Mariusz Włodarski, Małgorzata Szumowska, Michał Englert, Viola Fugen y Michael Weber para la polaca Lava Films y la alemana Match Factory Productions. The Match Factory se encarga de las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy