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VENECIA 2020 Giornate degli Autori

Crítica: 200 Meters

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- VENECIA 2020: La ópera prima del palestino Ameen Nayfeh, en competición en las Giornate degli Autori, cuenta el viaje absurdo de un padre para estar con su familia al otro lado del muro de Cisjordania

Crítica: 200 Meters
Ali Suliman en 200 Meters

Doscientos metros pueden convertirse rápidamente en doscientos kilómetros cuando se construyen muros y el sentido común brilla por su ausencia. Esta es la premisa del primer largometraje del director palestino Ameen Nayfeh, de 32 años, que ha tenido su estreno mundial en la competición de las Giornate degli Autori del 77º Festival de Cine de Venecia. 200 Meters [+lee también:
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es una road movie ambientada en el contexto de un drama social y familiar, centrada en la historia de una familia palestina separada por el muro construido por Israel en Cisjordania, así como en la odisea de un padre que intenta reunirse con su hijo pequeño, que ha resultado herido en un accidente al otro lado de la barrera.

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Mustafa (el icónico actor palestino Ali Suliman, al que hemos visto recientemente en De repente, el paraíso [+lee también:
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), su esposa Salwa (Lama Zreik) y sus dos hijos son una familia unida y cariñosa. Los acompañamos en la intimidad de su hogar, comiendo y jugando juntos. Sin embargo, posteriormente vemos a Salwa y a los niños subirse a un coche y marcharse. En realidad, esta familia no tiene una casa, sino dos: una a cada lado del muro. Debido a razones laborales, y a la negativa de Mustafa a aceptar un documento de identidad israelí, la pareja no vive bajo el mismo techo. Dicho esto, lo cierto es que apenas viven a doscientos metros el uno del otro. Todas las noches se miran desde lejos por encima de la cortina de cemento que los separa, y se dan las buenas noches desde sus balcones encendiendo y apagando las luces.

El día en que su hijo acaba en el hospital, a Mustafa se le niega el permiso para entrar en Israel. Ante esta situación, se ve obligado a emprender un largo viaje para cruzar la frontera de forma ilegal, ayudado por expertos barqueros y pagando una considerable suma de dinero. Un viaje de doscientos kilómetros, concretamente, ¡para cubrir una distancia que de otro modo serían apenas doscientos metros! Así comienza una desesperada carrera contrarreloj, durante la cual conocemos a un variado grupo de personajes que, al igual que Mustafa, necesitan llegar al otro lado por alguna razón. Entre ellos se encuentra una joven cineasta alemana (Anna Unterberger) que está rodando un documental, y que mantiene un cierto grado de ambigüedad a lo largo de todo el viaje, lo que añade un toque de suspense a la travesía (dice ser de origen palestino, pero habla hebreo), además de actuar como un elemento externo que el director utiliza para introducir ciertos detalles en la película y que además le permite generar dinámicas específicas.

200 Meters muestra el impacto que puede tener un muro en la vida de las personas, el malestar que genera entre las parejas, la desazón que sufren los niños y la dificultad para vivir y trabajar con normalidad. Sin duda, es la misma historia que viven miles de palestinos. No obstante, después de superar un millón de obstáculos, la sonrisa liberadora de Mustafa deja su huella en el espectador, convirtiéndose en un símbolo de resistencia, dignidad y esperanza.

200 Meters es una producción de Odeh Films (Palestina), coproducida por las italianas MeMo Films y Adler Entertainment, junto a Metafora Production (Catar) y las empresas suecas Film i Skåne y Way Feature Films. True Colours se encarga de las ventas internacionales.

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(Traducción del italiano)

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