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TESALÓNICA 2020

Crítica: Unidentified

por 

- El segundo largometraje del director rumano Bogdan George Apetri es un oscuro drama que sigue a un excéntrico y rebelde inspector de policía de una pequeña ciudad hasta su punto límite

Crítica: Unidentified
Bogdan Farcas en Unidentified

Unidentified, el segundo largometraje de Bogdan George Apetri tras su aclamado debut Outbound [+lee también:
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, es otro recordatorio sobre el fracaso de la policía, el llamado "brazo largo de la ley", a la hora protegernos. Florin (Bogdan Farcas), el detective que protagoniza esta larga y agotadora película, se sumerge en una ola de crímenes virtuales al investigar los misteriosos incendios de dos hoteles turísticos. La cinta, un retrato espantoso sobre la eficiencia de la policía regional rumana y un visionado frustrante para el espectador, forma parte de la competición Meet the Neighbours en el Festival Internacional de Cine de Tesalónica, tras recibir el Premio Especial del Jurado después de su estreno en el Festival de Varsovia el mes pasado.

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En un momento en el que los espectadores probablemente ya albergan cierto escepticismo hacia la policía, después de innumerables denuncias sobre la corrupción y la negligencia que rodean a las fuerzas del orden de todo el mundo, el trabajo de Apetri en Unidentified parece complacer y explotar este fenómeno. Casi le hace un guiño al público cuando el jefe de la comisaría local, Sef (interpretado por el veterano actor Vasile Muraru, con su divertido tono inexpresivo), hace bromas racistas en la escena inicial y presume de todo tipo de fraudes, favores sucios y falta de profesionalidad, aportando a la cinta un tono torpemente autorreferencial. Florin se embarca en un trabajo policial realmente quijotesco y extraoficial, tanto que hasta el policía de Nueva Orleans interpretado por Nicolas Cage en Teniente corrupto lo consideraría un poco excesivo. Todo esto acaba por desestabilizar una película que se divide entre la sátira exagerada y el realismo basado en los personajes.

La cinta está compuesta por un primer acto reflexivo, seguido de una segunda y una tercera partes que parecen sacadas de una película más tonta y completamente diferente. Por razones que no llegan a explicarse (su propio jefe le llama "loco"), Florin se muestra decidido a aceptar el caso de su compañero Radu, que está de vacaciones, con el objetivo de encontrar al culpable de los ataques incendiarios en dos hoteles propiedad del mismo magnate local. El principal sospechoso es el analfabeto Banel (el debutante Dragos Dumitru), un gitano a quien Florin manipula hábilmente después de arrestarlo, provocándolo con burlas e insultos para descubrir su inocencia. Banel es un guardia de seguridad nocturno en otro hotel del mismo propietario, y Florin decide sumarlo como un aliado en su investigación, con ofertas imprecisas sobre otros empleos en negro.

Como descubrimos más tarde, Florin (al igual que la estructura narrativa de la película) ha estado ocultando información poco halagadora sobre su vida profesional y personal. Está endeudado hasta las cejas, y el banco local amenaza con quedarse con su coche, mientras que su esposa, una profesora de música, lo ha abandonado. Estas dos problemáticas convergen en un clímax donde su comportamiento resulta cómicamente absurdo.

Una forma intuitiva de describir el trabajo de los directores de cine es la de “administradores de tono". En comparación con su trabajo en Outbound, Apetri no logra convencer con los desarrollos caóticos de la trama. Como espectadores, nos esforzamos por creernos la historia y acallar nuestra incredulidad, mientras el cineasta nos lleva por un territorio desconcertante. La banda sonora está compuesta por partituras para piano de Chopin, que suenan en momentos incongruentes, una referencia directa al amor perdido de Florin, por quien todavía suspira. No obstante, estas piezas musicales, con sus ornamentados motivos circulares, representan para nosotros una ironía dramática que se escapa a nuestro alcance, un patetismo que la película realmente no merece.

Unidentified es una coproducción entre Rumanía (Fantascope Films), Letonia (Tasse Film) y la República Checa (Cineart Production).

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(Traducción del inglés)

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