email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

TURÍN 2020

Crítica: Calibro 9

por 

- Toni D'Angelo rueda con nervio la secuela de la cinta policiaca de los 70 Milán, calibre 9 llevándola al mundo del crimen de hoy pero sin la atmósfera de la anterior entrega

Crítica: Calibro 9
Marco Bocci en Calibro 9

Hubo una época en la que el subgénero del cine criminal italiano, el poliziottesco, gozaba de gran popularidad y atraía a multitudes, concretamente durante la década de 1970, tras el éxito de la serie de películas estadounidenses protagonizada por el inspector Callaghan (Clint Eastwood). En la misma línea que las obras de Don Siegel, estas películas italianas han sido calificadas como cínicas y reaccionarias, aunque enormemente entretenidas: tiroteos, persecuciones de coches, puñetazos, torturas y traiciones que forman parte de historias consistentes, imitando descaradamente el estilo estadounidense, aunque trasladado hábilmente al incierto clima social italiano de la época. El héroe es siempre un oficial de policía incomprendido por sus superiores que se enfrenta solo a las bandas clandestinas y la corrupción. Entre la avalancha de títulos estereotipados que llegaron a los cines en esa época, destacan las películas de Fernando Di Leo (guionista no acreditado de dos westerns del gran maestro Sergio Leone), reconocidas por su originalidad e inteligencia, cuya obra más memorable fue Milán, calibre 9 (1971). Esta supuso el primer capítulo de una trilogía basada en los relatos de Giorgio Scerbanenco, el maestro indiscutible del género criminal, que contó con interpretaciones humorísticas de Gastone Moschin, Barbara Bouchet, Mario Adorf y Philippe Leroy.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Casi 50 años después, la idea de un proyecto nostálgico toma forma en la mente de Gianluca Curti, productor de Minerva Pictures, cuyo padre Ermanno (fallecido en 2011) produjo la versión original de Milán, calibre 9. Gianluca planea un homenaje explícito a la película de Fernando Di Leo, o más bien una secuela, confiando el proyecto al habilidoso director Toni D'Angelo, que ya había probado suerte tres años atrás con una película de detectives, Falchi. De esta forma, nace Calibro 9 [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, escrita por Curti y D'Angelo, junto a Luca Poldelmengo y Marco Martani, y presentada recientemente fuera de competición en el Festival de Cine de Turín 2020.

En la película de 1971, el mensajero Ugo Piazza se enfrentaba al jefe de la Organización, El Americano, por la desaparición de 300.000 dólares durante una operación de lavado de dinero. La actual Calibro 9 traslada el género al mundo actual, introduciendo en la historia a la temible 'Ndrangheta calabresa y los dudosos intereses de los poderes financieros internacionales, dando como resultado una trama repleta de acción que se desarrolla entre Milán, Toronto, Moscú, Calabria y Amberes (la película es una coproducción ítalo-belga). El personaje principal es el abogado milanés Fernando Piazza (Marco Bocci, un rostro reconocido en el mundo de la televisión), que conduce un Porsche 911 y se mueve entre empresarios y personajes del hampa. Es el hijo de Ugo Piazza y, al igual que su padre, se ve perseguido por la 'Ndrangheta tras haber desviado 100 millones de euros de dinero sucio con la ayuda de un hacker. La búsqueda del dinero conduce a un enfrentamiento entre dos “familias” calabresas, los Scarfòs y el clan Corapi, mientras Fernando se ve atrapado en el fuego cruzado, ayudado por su antiguo amor, Alma (Kseniya Rappoport), quien también es abogada y nieta del jefe Mimmo Corapi, y por Rocco Musco (Michele Placido), quien acaba de salir de la cárcel después de vengar el asesinato del padre de Piazza en la película anterior. Completan el reparto la madre de Fernando, Nelly, interpretada otra vez por Barbara Bouchet, junto con un fiscal corrupto y un oficial de policía (Alessio Boni) “que ya está harto de perder” y que presencia el enfrentamiento, representando el lema romano “divide y vencerás” (aunque la criminalidad y el Deutsche Bundesbank siempre salen victoriosos).

A pesar de su ritmo acelerado y sus medidos niveles de violencia, esta nueva versión de Calibro 9 no logra recrear la atmósfera de las películas a las que rinde homenaje. En cuanto al tema, tiene un par de cosas en común con la serie de televisión ZeroZeroZero, basada en el libro de Roberto Saviano (lee nuestra crítica), pero definitivamente no cuenta con el mismo presupuesto. Tal vez por eso podemos obviar la ingenuidad de algunos de los dispositivos narrativos de la película, sin mencionar sus múltiples clichés y sus escenas de acción bien elaboradas pero inverosímiles.

Calibro 9 es una producción de Minerva Pictures junto a RAI Cinema, coproducida por la belga Gapbusters. Minerva Pictures Group también se encarga de las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del italiano)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy