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COTTBUS 2020

Crítica: In the Shadows

por 

- En su relato distópico, Erdem Tepegöz explora un mundo decadente y corrosivo cuidadosamente construido

Crítica: In the Shadows
Numan Acar en In the Shadows

In the Shadows, de Erdem Tepegöz, proyectada en la Competición de Largometrajes de la 30ª edición del FilmFestival Cottbus a pesar de ̶ o precisamente porque ̶ su dosis de ciencia ficción, sigue la regla cinematográfica de que nada bueno ocurre en las minas abandonadas, y vuelve a demostrarlo. Un grupo de personas inexpresivas, controladas por un sistema de vigilancia anónimo, obedecen órdenes de una voz amortiguada por una caja, que les dice que “vuelvan a sus máquinas”. Es lo que han hecho durante años, hasta que uno de ellos (Numan Acar, de Homeland) se convierte en sospechoso después de señalar uno o dos errores en la infraestructura, considerada infalible. Según otra regla cinematográfica, una vez que empiezas a cuestionar cosas, no hay vuelta atrás. No vuelves a tu máquina.

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El amor por Terry Gilliam rezuma por cada tubería oxidada, incluso antes de que el personaje de Acar, Zait, encuentre al misterioso “Reparador” (que se parece un poco a Gilliam en su cameo en El destino de Júpiter). Esto se aleja un poco de la originalidad, pero para tener un presupuesto tan limitado, Tepegöz explora un mundo construido al detalle, decadente y corrosivo, y con un sinfín de cables que, como descubre Zait, en su mayoría no conducen a nada.

Acar, que presume de tener la mejor melena de todo el reparto, le resta importancia, incluso cuando empieza a padecer una enfermedad cutánea: su peor pesadilla, ya que una revisión médica puede terminar en despido. Algo lógico, puesto que ninguna de estas personas, incluido un hombre que parece la versión turca de Mouse de Matrix, habla de nada, ya que los sonidos chirriantes de la mina impiden cualquier conversación, a la vez que aumentan la obsesión. Llevan una vida horrible y desesperada, y el único caballo que aparece está muy flaco. Pero, a pesar de ello, se levantan cada día y vuelven a repetirlo todo, sin preguntar por qué o para quién, algo que parece una parábola filosófica.

Sin embargo, In the Shadowspodría contar una historia más real, ya que hay tantas tomas de edificios en ruinas como se puedan captar de una sola vez. Cuando Zait pierde la paciencia y procede a revolucionar a su compañero pidiéndole que “diga algo concreto”, bien podría estar hablando en nombre del público (muy preocupado por ese caballo tan flaco, por cierto). Pero la película entera te hace cuestionarte cosas. Investiga los cables que te parezcan sospechosos, hasta en tu propia casa.

In the Shadowsha sido producida por la compañía turca Contact Film Works.

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(Traducción del inglés)

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