email print share on Facebook share on Twitter share on reddit pin on Pinterest

SUNDANCE 2021 Competición World Cinema Documentary

Crítica: Flee

por 

- El docudrama animado de Jonas Poher Rasmussen sobre el viaje de un refugiado afgano hacia la seguridad es un relato sublime

Crítica: Flee

Flee [+lee también:
tráiler
ficha del filme
]
, una de las películas de animación más fascinantes de los últimos años, retrata de forma única los desgarradores intentos de un refugiado afgano por encontrar asilo en el extranjero, a través de un viaje que es de todo menos lineal. El director danés Jonas Poher Rasmussen emplea medios extraordinarios para desenterrar los recuerdos de su protagonista, Amin, plasmándolos en algo parecido a un thriller clásico, pero apoyado en la credibilidad del documental. La película, que recibió el sello de Cannes 2020, ha tenido que esperar medio año para estrenarse en la Competición World Cinema Documentary del Festival de Sundance (donde se ha convertido en uno de los títulos más aclamados de todo el festival) y en el Festival de Göteborg.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

Uno de los elementos más sutiles, de los muchos que adornan la película, se presenta durante los primeros minutos, cuando Amin (un seudónimo para proteger su anonimato, al igual que ocurre con los otros personajes principales) está recostado en un sofá mientras se prepara para contarle a Rasmussen su gran historia. En ese momento, justo cuando el público comienza también a acomodarse, una claqueta de cine aparece en el encuadre, mientras los dos personajes se ríen y comienzan de nuevo la escena. Todo esto a través de una animación manual, con trazos inclinados e imperfecciones propias de un boceto. ¿En qué realidad nos encontramos? Precisamente, la realidad subjetiva y la naturaleza de nuestra percepción son algunos de los temas clave de esta película. La magistral idea de emplear la animación para, literalmente, ilustrar la historia de Amin, logra que su colorido esplendor y sus exageraciones espaciales nos transmitan la sensación de "acceder" a su memoria, un poco como los niveles de realidad en la obra de Christoper Nolan.

A diferencia de muchas historias sobre inmigrantes que vemos en el cine contemporáneo, Flee tiene lugar en un momento histórico anterior, durante la última etapa de la guerra afgano-soviética a finales de los 80, donde la huida se convirtió en una necesidad para muchos ciudadanos (la relación con la actual crisis de refugiados es obvia). Amin, que por entonces era un adolescente, huyó de Afganistán junto a su frágil madre y sus tres hermanos mayores hacia Rusia, el único país dispuesto a acogerlos. Sin embargo, esta fue simplemente una solución temporal, ya que sus visados acabarían expirando mientras el país se encontraba en un estado de agitación tras la caída del comunismo. La mayor parte de la película sigue los desafortunados y kafkianos intentos de Amin por establecerse en un país europeo seguro. No obstante, las personas no se definen únicamente por su estatus político, por lo que el otro hilo clave de la historia es la floreciente sexualidad queer de Amin.

La animación, a cargo de la danesa Sun Creature Studio, no nos aleja de los viscerales acontecimientos que se desarrollan en la historia. Las secuencias iniciales de Kabul a principios de los 80 son una fiesta de color y exuberancia, con una banda sonora como "Take on Me" de A-ha (que, por supuesto, tenía un famoso videoclip de animación). Posteriormente, las calles laberínticas de San Petersburgo dan la sensación de haber sufrido disturbios masivos a diario, mientras que otra secuencia a bordo de un enorme barco de pasajeros resulta verdaderamente sobrecogedora.

El germen de la película surgió de la amistad entre el director y el personaje principal. Ambos se conocieron en el instituto, y Rasmussen siempre tuvo curiosidad por saber cómo terminó Amin en Dinamarca. La mayoría de nosotros tenemos algún amigo cercano cuya vida podría ser un tema maravilloso para una película. En este caso, Rasmussen se ha lanzado a hacer esa hipotética película, y el resultado es un auténtico regalo.

Flee es una coproducción entre Dinamarca, Francia, Suecia y Noruega. La principal productora es Final Cut for Real, mientras que las otras compañías involucradas son Sun Creature, Vivement Lundi, Most Film, Mer Film, con la producción ejecutiva de Left Handed Films y Vice Studios. Cinephil se encarga de las ventas internacionales.

(El artículo continúa más abajo - Inf. publicitaria)

(Traducción del inglés)

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a nuestra newsletter y recibe más artículos como este directamente en tu email.

Privacy Policy