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BERLINALE 2022 Panorama

Crítica: Grand Jeté

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- BERLINALE 2022: A través de la historia de un incesto, Isabelle Stever reflexiona sobre la obsesión por el cuerpo y la ruptura de tabúes para utilizar el aspecto físico propio

Crítica: Grand Jeté

Basada en la novela Fürsorge de Anke Stelling, la directora Isabelle Stever presentó el estreno mundial de Grand Jeté [+lee también:
tráiler
entrevista: Isabelle Stever
ficha de la película
]
en la sección Panorama de la Berlinale de este año. La película trata de una bailarina cuyos días de gloria quedaron atrás hace mucho, que reconecta con su hijo adolescente al que dejó con su madre cuando era un bebé. En lugar de desarrollar sentimientos maternales, la relación se convierte en una sexual.

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Aunque no es nuevo, el incesto como base narrativa de una historia sigue siendo delicado. Stever añade a esta incomodidad su estilo visual, manteniendo al espectador al margen de los acontecimientos y no permitiéndonos ver el cuadro completo en ningún momento.  El formato 3:2 fuerza al film a centrarse en lo esencial, según gente y objetos entran y salen del marco de visión del espectador a intervalos repentinos. Los ángulos de la cámara son caóticos, casi agresivos. En algunas escenas, el director de fotografía, Constantin Campean, opta por una toma tradicional amplia o de ubicación. En otras, planea sobre los personajes como una cámara de vigilancia. Su longitud focal fija permite que cosas aparezcan y se disipen en el fondo, persistiendo en sombras borrosas, de refilón.

Sin embargo, los temas principales de la película son transportados por numerosas tomas de cerca. Enfocado en pies amoratados, eccema en el cuello, u órganos sexuales, el encuadre está lleno de fisicalidad. Esto se explora aún más una vez que Nadja (Sarah Nevada Grether) y Mario (Emil von Schönfels) empiezan a busca la mirada y el tacto del otro. Destellos de partes de cuerpos dan forma a la composición visual. No hay belleza en estos encuentros, pero tampoco vergüenza.

La fisicalidad es una de las piedras angulares de la fuente misma. Nadja y Mario están obsesionados con sus cuerpos. Nadja no es solo una bailarina, cuya moneda de cambio principal es la perfectamente delgada complexión de su cuerpo. Años de desgaste también han erosionado su personalidad, haciéndola indiferente a su entorno. Con su pelo siempre en un moño estricto, regaña a aquellas de sus alumnas que no se comprometen con la misma perfección que ella. Pesarse es una actividad habitual en su estudio de danza, y el peso de las chicas prepubescentes es anotado en un cuaderno. Repetidamente, rechaza un bastón que necesita, que supuestamente tiene que usar por sus lesiones, pues haría que pareciese rota.

Por otro lado, Mario está obsesionado con las trivialidades masculinas de la juventud y con perfeccionar su cuerpo con entrenamientos en el estudio. Compite en competiciones del tipo en que gana el último que caiga, en las que pesas se adhieren a su miembro; él también ve su cuerpo como un vehículo para definir su identidad. La reconexión entre él y Nadja no es, por lo tanto, ni la historia de un amor inapropiado ni la de un mal amor de madre. Es la historia de cómo se usan el uno al otro, utilizando el cuerpo del otro como una forma de forzar aún más el suyo propio, el incesto como ejercicio físico.

Un Grand Jeté en el ballet se refiere a un salto en el que el bailarín ejecuta un brinco alto con una pierna estirada hacia delante y la otra estirada hacia atrás, haciendo que parezca como si se abriese de piernas en pleno aire. Este momento de estar suspendido en el aire, despegando con un pie y saltando para aterrizar con el otro, es el epítome del estado emocional de Nadja. Atrapada en una relación que no la satisface en Berlín, y con sus mejores días de bailarina tras de sí, busca propósito.

Visitar a su hijo y a su madre por primera vez en diez años podría parecer un quehacer. Pero el involucrarse con Mario les deja a ambos suspendidos en el aire. Ambos saben probablemente que su “relación” no tiene futuro. Pero quizás romance no es lo que Nadja necesita de él para seguir con su vida; él puede ser la clave para encontrarse a sí misma de nuevo. Esta determinación es una de las últimas provocaciones de la historia.

Y aun así, el espectador no puede evitar sentirse solidario para con ellos, a pesar de su perspectiva superficial sobre la vida, y hay algo completamente humano en ello. Isabelle Stever sabe como desarrollar la historia de una forma más delicada de lo que la fuente originalpodría haber sugerido.

Grand Jeté fue producida por Brave New Work. Ventas internacionales gestionadas por Reel Suspects.

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(Traducción del inglés por Angélica Ramos)


Galería de fotos 11/02/2022: Berlinale 2022 - Grand Jeté

17 fotos disponibles. Desliza hacia la izquierda o la derecha para verlas todas.

Isabelle Stever, Anke Stelling, Anna Melikova, Constantin Campean, Emil von Schönfels, Sarah Nevada Grether
© 2022 Fabrizio de Gennaro for Cineuropa - fadege.it, @fadege.it

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